La economía de Rusia parece haberse reactivado en el segundo trimestre de 2026 tras la contracción sufrida en los tres primeros meses del año. El dato, además, fue mejor de lo previsto. El PIB se expandió un 1,3% interanual entre abril y junio, en medio de los masivos ataques ucranianos contra refinerías de petróleo que han reducido los volúmenes de refino a su nivel más bajo en dos décadas, según la agencia estatal de estadísticas Rosstat. Con todo, el PIB entra en terreno positivo en lo que va de año y se expande un 0,6% en el primer semestre respecto al mismo periodo del año anterior. Pese a estos datos, la economía podría haber llegado a un punto de no retorno. El talento perdido desde que comenzó la guerra, la marcha de empresas internacionales, las controvertidas políticas que está implementando el Gobierno y la caída de la inversión en los sectores no relacionados con la guerra pueden haber firmado la 'sentencia de muerte' para la economía rusa.El crecimiento del PIB ha sido una vez más un tanto artificial, una especie de espejismo. Los datos sugieren que el gasto público en defensa y un aumento temporal de los ingresos petroleros siguen sosteniendo la economía rusa en tiempos de guerra. Sin embargo, varios economistas aseguran que los altos tipos de interés, las interrupciones causadas por los ataques con drones ucranianos y la debilidad de las industrias civiles hacen improbable una recuperación sostenida. Alguno de estos expertos ha llegado a señalar que todos estos factores "van a ser el fin de toda la economía rusa".