El Gobierno ha mejorado en cuatro décimas la previsión de crecimiento de la economía en 2026 y esta ha quedado en el 2,6%. El vigor de la demanda interna, la creación de empleo, además de "la desescalada" del conflicto de Irán, son los motores en los que el Ministerio de Economía basa sus buenas expectativas. El optimismo que mostró el ministro Carlos Cuerpo en la presentación de la actualización del cuadro macroeconómico le llevó a afirmar que se "traslada el buen comportamiento de la economía a la mejora del día a día de los ciudadanos". Mejorará la productividad por hora trabajada, dijo, "lo que se traducirá en mejora del poder adquisitivo" y la inversión aumentará un 5%.Esta confianza oficial en la evolución económica del país no es compartida por instituciones y expertos, que señalan tres puntos débiles sin pronta solución: el PIB per cápita, la vivienda y la baja productividad del mercado laboral. Ni el FMI, ni la OCDE, ni la Comisión Europea, ni el Banco de España, ni la AIReF, a los que se añaden la mayoría de organismos especializados, prevén un crecimiento tan alto. "Nosotros pronosticamos un aumento del PIB del 2,3% y ya es importante, no me creo que se alcance el 2,6%" asegura Antonio Pedraza, presidente de la Comisión Financiera del Consejo General de Economistas de España. El director del Observatorio Económico de la Universidad Francisco de Vitoria José María Rotellar opina que "el crecimiento descansa excesivamente en el aumento del gasto público y en el aumento de desequilibrios como el exceso de deuda de las Administraciones".
PIB per cápita, vivienda y productividad desmontan el optimismo del Gobierno
El Gobierno ha mejorado en cuatro décimas la previsión de crecimiento de la economía en 2026 y esta ha quedado en el 2,6%. El vigor de la demanda interna, la creación de empleo, además de "la desescalada" del conflicto de Irán, son los motores en los que el Ministerio de Economía basa sus buenas expectativas. El optimismo que mostró el ministro Carlos Cuerpo en la presentación de la actualización del cuadro macroeconómico le llevó a afirmar que se "traslada el buen comportamiento de la economía a la mejora del día a día de los ciudadanos". Mejorará la productividad por hora trabajada, dijo, "lo que se traducirá en mejora del poder adquisitivo" y la inversión aumentará un 5%.












