0:000:00El audio de esta noticia está generado mediante Inteligencia ArtificialLa remodelación de La Boqueria, con la que el Ayuntamiento quiere que los barceloneses vuelvan a su mercado y que el producto fresco y tradicional recupere el protagonismo perdido, avanza poco a poco. Las obras para reordenar físicamente los puestos no empezarán hasta finales de 2027 y luego se abordará la remodelación de la cubierta y la fachada de la plaza Gardunya, destinada a ser la entrada principal para los vecinos. El objetivo actual es que la reforma integral esté finalizada en 2029. Antes, se aplicará el nuevo reglamento que pretende cambiar el paisaje de la oferta actual: los puestos deberán ofrecer un mínimo de 40% de producto fresco o, visto de otro modo, un máximo del 60% de producto elaborado. Las necesidades de los turistas -entre enero y junio la Boqueria registró once millones de visitantes- se han impuesto durante los últimos años. La venta del producto fresco ha ido menguando estrepitosamente al tiempo que ha proliferado la oferta de todo tipo de productos elaborados y listos para comer, con numerosos puestos que ya solo se dedican a este segmento. A partir de ahora, en todos los puntos de venta -puede variar según la especialidad- deberán volver a reponerse los productos originales, en una proporción mínima del 40% de la superficie de venta. El acuerdo también contempla un inventario de productos de presencia obligatoria en cada uno de los ámbitos y los elaborados que se permitirán comercializar. La limitación de los productos elaborados y listos para comer ha sido uno de los puntos más espinosos en la negociación del nuevo reglamento de funcionamiento interno del mercado. De hecho, su tramitación arrancó en junio del año pasado después de un primer acuerdo con los comerciantes a través de la Associació de Venedors de Boqueria. Sin embargo, tras más de un año de tramitación, el documento está pendiente de su aprobación final en un pleno municipal, que se prevé que sea antes de final de año. Luego, habrá un periodo de seis meses de adaptación hasta que se aplique, con lo que la obligación del 40% de producto fresco tradicional no se impondrá hasta mediados del año próximo. A partir de 2028 se abordará la remodelación de la fachada de la GardunyaLlibert TeixidóEl cambio de la oferta y con ello, del carácter de la Boqueria, camina en paralelo a la anunciada remodelación del mercado. “La reforma cuenta con el apoyo del 90% de los operadores”, insistió ayer la teniente de alcalde Raquel Gil. Las obras de reordenación de los puestos está previsto que comiencen a finales de año, una vez estén redactados y aprobado el proyecto para remodelar la isla del pescado. Mientras duren estas obras, una de las opciones que se barajan es trasladar los puestos a la plaza de la Gardunya. De momento, ha comenzado la construcción de los nuevos baños públicos. Las obras más inminentes incluyen la apertura de la planta baja del edificio de oficinas, y la mejora de la iluminación de la zona logística. Para la siguiente fase, a partir de finales de 2027 y hasta 2029, se prevé la sustitución de la cubierta, la adecuación de las instalaciones a la normativa actual y la remodelación de la fachada de la plaza Gardunya. En global, la remodelación de la Boqueria supone una inversión de doce millones de euros.
La Boqueria obligará a un 40% de producto fresco en todos los puestos
Las obras de remodelación del interior del mercado no comenzarán hasta finales de 2027








