“Nos hemos mudado a las nuevas instalaciones para ofrecer un mejor servicio y calidad. Mientras, la parada del mercado de la Boqueria estará cerrada una temporada. Abriremos cambiando un poco la oferta. La reformaremos y volveremos con más ganas que nunca”. Con un breve comunicado, la histórica parada de setas Petràs anunciaba que debía reorientar su negocio. Los responsables de Petràs denunciaban que la Boqueria, reconocido como el mejor mercado del mundo, está orientada al turismo y al consumo rápido y su producto no acababa de encajar. El cierre temporal del Petràs activó de nuevo todas las alarmas sobre el presente y el futuro del mercado más famoso de Cataluña. Un mercado que se ha vendido al turismo según unos, mientras que otros siguen pensando que no ha olvidado, o no debe olvidar, al cliente barcelonés. EL PAÍS ha pedido a los paradistas que definan cuál es la foto fija de la Boqueria y cuenten hacia dónde va el mercado.

Jordi Mas es, desde 2022, el presidente de la Asociación de Comerciantes de la Boqueria. Conoce el mercado como si fuese su casa y discrepa de la imagen negativa que se está dando de este conjunto de negocios. “Si empezamos a hablar en negativo empecemos por la Rambla. Por culpa de las obras, este junio ha bajado un 10% la afluencia al mercado”, advierte. Mas anuncia que el próximo 17 de septiembre se celebrará una asamblea para decidir hacia dónde va la Boqueria: “Mi apuesta es que debemos luchar por mantener la esencia. Vamos a proponer un pacto con los comerciantes para que además de cambiar el techo, modernizar la isla de pescado y los lavabos y hacer una verdadera puerta de acceso en la plaza de la Gardunya nos comprometamos a que cada parada tenga un mínimo del 40% de producto fresco”.