El Gran Premio de España de Fórmula 1 está a la vuelta de la esquina y en los barrios colindantes al circuito de IFEMA temen lo peor. Se celebrará del 11 al 13 de septiembre pero esta misma semana ya han comenzado los ensayos que preceden al Gran Premio. El estruendo se ha dejado notar en casas, parques y hasta en la ciudad deportiva donde entrena el Real Madrid. Los afectados, organizados en torno a la plataforma Stop Fórmula 1, han creado una cuenta atrás –alternativa a la que Madring colocó en el centro de la capital– de los días que faltan para que se produzca "una agresión a la salud de los vecinos".PublicidadDurante las carreras preliminares de este lunes y martes, los vecinos han instalado un sonómetro en una vivienda cercana al circuito urbano, en el camino Alto de Hortaleza. Según los datos que han podido recoger, se habrían llegado a alcanzar los 102,7 decibelios, cuando, de acuerdo a la normativa, no deberían superarse de media los 55 en zonas residenciales. La restricción es incluso mayor en horario nocturno, cuando el máximo legal se fija en los 45 decibelios. A todo ello hay que sumarle que los coches que quemaron rueda a principios de semana solo eran seis, mientras que en el evento oficial se esperan varias carreras donde se multiplicarán las plazas."Con las obras nos han encerrado poco a poco en nuestras casas y ahora ocurre justo lo contrario, que nos están expulsando. Es que no es que no podamos descansar o trabajar, es que ni ver la tele o hacer una tortilla. Es un espanto, absolutamente insoportable", relata Constantino Blanco, presidente de la plataforma y vecino de los barrios afectados. Llevan casi un año soportando ruido, cortes de tráfico y atascos "infernales", desvíos del transporte público y hasta tormentas de arena provocadas por las obras. Las zonas más afectadas son Valdebebas, Valdefuentes, Las Cárcavas, San Lorenzo, Villa Rosa, Canillas, Las Pedroñeras, La Piovera y Alameda de Osuna.A pesar del malestar, los afectados están de todo menos sorprendidos. Ya en 2025, IFEMA reconoció en un informe que no sería posible cumplir con los límites de ruido. Incluso llegó a advertir de que podría ser necesario desalojar algunas viviendas durante la competición por riesgos para la salud. A pesar de estos informes, en ningún momento se planteó paralizar el proyecto. La vía legal que está utilizando el Ayuntamiento de Madrid para no cancelar el campeonato es suspender temporalmente los objetivos de calidad acústica, una medida que tiene carácter excepcional y se utiliza cuando hay grandes eventos.Publicidad"Están utilizando esta licencia como si fuera una cuestión temporal cuando el contrato se ha firmado para diez años. Esto va a suponer que cada cinco meses haya obras de montaje, desmontaje y luego las carreras. Además, están diciendo que quieren aprovecharlo para otras competiciones", denuncia Paco Segura, portavoz de Ecologistas en Acción Madrid, una de las plataformas que forma parte de Stop Fórmula 1. Segura exige poder ver esa documentación de exención del cumplimiento de ruidos, que han pedido, pero no se ha hecho pública.Ante la solicitud de información por parte de este medio, el consistorio madrileño se remite a unas declaraciones recientes del delegado de Urbanismo, Medio Ambiente y Movilidad, Borja Carabante. El delegado defiende que se han implantado "medidas mitigadoras" como "pantallas acústicas" y que las pruebas de estos días son más ruidosas que el evento en sí, una afirmación que se contrapone por completo a la opinión de los ecologistas y residentes. "Lo que deberíamos hacer todos es felicitarnos de que se va a producir un evento de extraordinaria envergadura e importancia para la ciudad de Madrid que nos va a poner en el epicentro", opina Carabante.Además de denunciar el ruido, la estrategia judicial que están siguiendo los residentes –que se han inspirado en la batalla emprendida contra los conciertos del Bernabéu– tiene en cuenta los daños ambientales y la forma en la que se aprobó el plan especial. "Han destrozado unos 700 árboles y un montón de zonas verdes para trazar el circuito. Además, se han cargado un par de vías pecuarias a las que todavía no han dado continuidad y eso es claramente ilegal. Todo esto lo estamos teniendo en cuenta en nuestros recursos", subraya Segura. En cuanto a la contaminación, calculan que cada carrera genera una huella de carbono de más de 10 toneladas de CO₂.Publicidad"No trae ningún beneficio para los vecinos, solo ruido, atascos y cortes en el transporte. Fácilmente un trayecto que antes hacías en 15 minutos ahora supone una hora", señala el portavoz de Ecologistas. Uno de los puntos donde están planteando recoger datos sobre decibelios es el colegio Juan Zaragüeta. "El centro se encuentra a 250 metros del circuito. ¿En qué condiciones van a empezar los primeros días de clase los niños de tres, cuatro años el próximo viernes?", pregunta Constantino Blanco.La plataforma Stop Fórmula 1 ha llegado a dirigirse por carta al mismo Carlos Sainz, que es embajador de Madring, para trasladar su malestar. También enviaron una misiva a la Federación Internacional de Automovilismo para advertir de la incertidumbre en torno al proyecto en el que se han invertido más de 400 millones de euros. "Tenemos el ejemplo de la Fórmula 1 de Valencia, que fue un fracaso absoluto; o del circuito de Bélgica que tampoco fue rentable a pesar de que es uno de los países con más afición", recuerda el portavoz de Ecologistas en Acción. Por el momento, todos los intentos por evitar que los monoplazas rueden el próximo 11 de septiembre han sido en vano. Este mismo martes la justicia ha rechazado suspender cautelarmente la licencia de gradas y pasarelas, como había pedido la Asociación para la Defensa del Medio Ambiente.Los residentes de estos barrios están dispuestos a luchar hasta el final y están convencidos que la de este año será la primera y última carrera de Fórmula 1 en Madrid. "Hasta octubre no recuperaremos la normalidad, y en mayo vuelta a empezar, aunque realmente creo que no habrá una segunda edición. Esperamos que esta sea la última porque entendemos que ni siquiera esta debería haberse producido. IFEMA tendría que haber sido consciente de las consecuencias que esto iba a tener desde el minuto uno y haber hecho caso al informe medioambiental en vez de enfrentarse a demandas, con consecuencias económicas y penales", concluye el presidente de la plataforma, que adelanta que durante los días 11, 12 y 13 recogerán datos de ruido a través de una empresa homologada con el fin de ir a los tribunales.En 2024 Madrid consiguió un contrato para ser la sede del Gran Premio de España de Fórmula 1 durante diez años. Para su desarrollo, impulsó el proyecto Madring, que se compone de un circuito de Fórmula 1 de 5,47 kilómetros que transcurre entre IFEMA y Valdebebas. Incluye, además, más de un kilómetro de trazado por vías públicas del distrito de Hortaleza. Entre sus curiosidades, se ha colocado una bandera con un mástil de 54 metros de altura cuyas dimensiones superan a la macrobandera de España de la Plaza de Colón.
Madrid se salta sus propios límites de ruido para celebrar la Fórmula 1 y los vecinos estallan: "Es insoportable"
Los vecinos denuncian contaminación y ruidos por encima de lo permitido. Se han organizado en torno a la plataforma "Stop Fórmula 1".












