Es sábado 29 de agosto y no hay ni un alma en Ifema. Se observan las gradas del Madring ya levantadas, los operarios con el chaleco amarillo efectuando los últimos retoques, algunos curiosos que hacen deporte y se detienen para tomar fotografías. Mientras tanto, Javier corta jamón en la Taberna Cazorla, ubicada enfrente de uno de los laterales del circuito, junto a la M-40. “Mucha gente no ha venido a trabajar estos días por el ruido. El fin de semana del Gran Premio habrá infinidad de espectadores (se calcula que se han vendido 120.000 entradas) pero todo se lo quedan los caterings. Estamos preparados con más personal, a la expectativa, pero vete tú a saber...”, explica con prudencia. “El negocio a veces es para unos pocos”, añade.Anuncio de una villa para ver el GP de F1 de MadridREDACCIÓN / Otras FuentesEl circuito avanza hacia la M-11 y provoca el corte de la entrada principal de Valdebebas. Allí, solo queda una gasolinera Shell a la que apenas acuden coches, pero sí empleados del Madring a pedir sus bocadillos. En ese tramo, enfrente de la Ciudad Deportiva del Real Madrid, aún queda mucha tela por cortar a falta de dos semanas. “Lo siento, no podemos hablar, nos lo han prohibido y soy una persona de palabra”, responde el responsable de la gasolinera.Las obras comenzaron en diciembre, se aceleraron en mayo y desde hace dos semanas el ruido de los bólidos forma parte de la banda sonora de los vecinos. Los de Hortaleza (y también en Barajas) no están demasiado contentos. “Fuera F1 de Hortaleza”, se lee en una pancarta colgada en un puente de la M-12.Constantino Blanco, portavoz de la plataforma vecinal Stop F1 Madrid, reflexiona para la propia web del barrio. “No es un sueño tener un circuito enfrente de casa. Algunos vecinos al principio no vieron lo que se venía encima, y poco a poco se están dando cuenta. El circuito es un armatoste de asfalto que ha arrasado con toda la vegetación de alrededor. Es cemento e incomodidades, no aporta absolutamente nada. El día de autos el barrio estará colapsado”, sentencia y avanza que interpondrán una denuncia porque consideran que es “ilegal”: van a medir el ruido. El circuito es un armatoste de asfalto que arrasa toda la vegetación”Constantino BlancoPortavoz de la plataforma vecinal StopF1 MadridYa en la Fórmula 3, los días 24 y 25 de agosto, el sonido de los bólidos se metió en las casas del barrio de la Alameda de Osuna, a mayor distancia de los citados anteriormente, quienes no daban crédito. Algunos vecinos explicaron a La Vanguardia que ese fin de semana es ideal para hacer una escapada.Madring calcula, según un estudio elaborado por PwC, en 467 millones de euros y 8.850 empleos el impacto económico. La firma del acuerdo es por diez años.Al otro lado del teléfono está Marta, vecina de Valdebebas. Allí todo se vive distinto. Vive en primera persona el encaje del Madring en el barrio de moda de la ciudad, en las portadas también por la recalificación de los terrenos del Real Madrid. “Compré un piso en el 2020 y ahora valdría el doble”, resume. Desde hace meses tiene que hacer malabares para llevar a los niños al colegio (“han cortado algunas salidas”) y convivir en las últimas semanas con el ruido que proviene del circuito. “Es como si estuvieras allí mismo”, apunta. Y desvela la comidilla que existe ahora mismo en el barrio. “¡A un amigo le ofrecieron 11.000 euros por ocupar su piso el fin de semana!”. En Idealista se especifican anuncios entre 700 y 1.500 euros por esos dos días concretos, pero el negocio más suculento está en Airbnb.Álex es un apasionado de la Fórmula 1 y hace poco que vive en Valdebebas. “A mí no me molesta el ruido”, introduce. “El año que viene quiero comprar entradas”. Sobre los pisos de alquiler, aporta nueva información. “¿11.000 euros? Sí, lo he oído. Es la zona de los chalets, justo detrás de una de las gradas. He escuchado que hay vecinos que han cancelado hasta la hipoteca con el dinero que van a recibir por esos días”, cuenta.Esa famosa zona de los chalets se localiza en la chicane, con dos giros seguidos, el primero de derechas de 57° y el segundo de izquierda de 78°. Una zona residencial con casas apareadas con terreno. “Villa de lujo con vistas a la pista de F-1, a 50m del circuito”, se lee en uno de los anuncios. Su precio es de 29.271 euros por la semana en cuestión. Durante el transcurso del día de ayer, el anuncio de un ático con vistas a parte del circuito por valor de 21.000 euros de jueves a domingo ya había desaparecido. Y una casa con piscina y ocho habitaciones se lleva la palma (en la imagen adjunta), con más de 56.900. Se entiende que ya quedan pocas casas disponibles, y el precio de las que hay está incluso por debajo del inicial. Estos vecinos se frotan las manos teniendo en cuenta que será el primer año de al menos diez...Madring, un circuito semiurbano alejado de las bellezas de la ciudad, ha puesto patas arriba unos barrios ya de por sí sobrecargados. Para algunos es un negocio redondo (y soñado). Para otros, una incógnita, y para el resto, una incomodidad por las obras, los cortes y el ruido.
El Madring es el negocio soñado para los vecinos de Valdebebas: “Algunos cancelan la hipoteca”
A dos semanas del gran premio de Fórmula 1 en Madrid, las opiniones son dispares: quejas de los vecinos de Hortaleza por el ruido y las obras, beneficios a mansalva en otros barrios; hay pisos a 55.000 euros la semana












