Apretarse el cintur�n cada vez se complica m�s para las familias espa�olas. A la vuelta de la esquina asoma ya el quinto oto�o consecutivo de precios al alza. Todo costar� m�s; comprar en el supermercado, echar gasolina, pagar el recibo de la luz y tambi�n el coste de pedir dinero al banco para adquirir una vivienda o para cambiar el coche. Nada de esto condiciona la marcha del Banco Central Europeo (BCE), dispuesto a estrangular un poco m�s a la econom�a, convencido de que ser� capaz de aguantar sin resentirse demasiado.Este jueves Kansas City (Wyoming, EEUU) acoge la reuni�n de banqueros centrales de Jackson Hole, que cada a�o da por terminado el verano. Ser� clave escuchar al nuevo presidente de la Reserva Federal, Kevin Warsh,duramente criticado por el mercado por no ser lo suficientemente claro en sus explicaciones sobre cu�l ser� el futuro de la pol�tica monetaria en EEUU, que mantiene estables los tipos en el 3,75%-4%, con una inflaci�n por debajo, sobre el 3,4%. La Eurozona no presume de lo mismo. El IPC de julio volvi� al 3%, cuando los tipos est�n en el 2,4% ante las presiones inflacionistas derivadas de la guerra en Oriente Pr�ximo.Ante este panorama, Isabel Schnabel, miembro del Comit� Ejecutivo del BCE, reconoci� este martes que el banco central podr�a alargar m�s de lo esperado la subida de tipos prevista. Ya no ser� un alza m�s, para la reuni�n del 9-10 de septiembre, sino dos, seg�n descuenta el mercado, a m�s tardar en diciembre. En declaraciones a la agencia Bloomberg, Schnabel reconoci� que mientras "la inflaci�n siga lejos de volver al objetivo de medio plazo [del 2%]", no es descartable que sea "necesario" un endurecimiento de las condiciones de pol�tica monetaria y a la mayor velocidad jam�s vista. Entonces hubo quien se vio obligado a asumir una cuota mensual que estuvo cerca de duplicarse para las hipotecas variables, cuando las tasas oficiales llegaron a niveles del 4,5%. Est� lejos de repetirse este escenario.Si se cumple la previsi�n, a mediados de septiembre el tipo oficial de financiaci�n subir� hasta el 2,65% y cerrar� el a�o al borde del 3%. De hecho, el tipo medio al que se conceden las nuevas hipotecas en Espa�a est� muy cerca. En junio los datos provisionales del Banco de Espa�a lo situaron en el 2,89%, el nivel m�s elevado desde enero de 2025. En total, se firmaron hipotecas por valor de 8.088 millones de euros. Fue la mayor cifra desde diciembre y un 3% m�s que doce meses atr�s, en un mercado que, aunque haya echado el frenado, se mantiene imparable. Si se mira en n�mero de operaciones, junio marc� r�cord de los �ltimos 16 a�os, entre otros motivos, porque la gente quiere anticiparse a la subida de tipos que se espera para dentro de tres semanas.El boom del sector inmobiliario se hace notar en el sentimiento de los ciudadanos. Seg�n la �ltima 'Encuesta de Expectativas de los Consumidores' que elabor� el BCE en el mes de julio, los espa�oles somos, junto a griegos y portugueses, quienes pensamos que m�s valdr� nuestra casa a doce meses vista si para entonces decidi�semos ponerla en venta. En concreto, los espa�oles encuestados creen que su vivienda incrementar� su posible precio de venta un 5,5% para el verano de 2027.Teniendo en cuenta que el espa�ol medio ahorra a trav�s de las rentas del ladrillo esto explica por qu� los espa�oles son tambi�n, junto a los portugueses, quienes piensan que m�s va a aumentar la renta disponible de su hogar a un a�o vista (un 3,3%), a pesar de una inflaci�n que se da por descontado que no dar� tregua y de unas condiciones financieras que seguir�n siendo m�s restrictivas para la compra de una vivienda.La encuesta revela, adem�s, c�mo los hogares europeos son conscientes de que sus gastos seguir�n aumentando el pr�ximo a�o, tras otros cuatro de una subida continuada de los precios. Seg�n datos del INE, el los precios en Espa�a son, de media, un 24% superiores hoy a cinco a�os atr�s. Preocupa especialmente la cesta de la compra, teniendo en cuenta que los alimentos se encarecen m�s en Espa�a que en Europa desde noviembre. El pescado cuesta un 5% m�s que en junio de 2025; la leche un 2,6%; los huevos un 14%, o el aceite un 2% tras el subid�n de 2024 con alzas del 50% interanuales, con datos de Eurostat. Otro de los principales causantes del agujero en los bolsillos de las familias es la energ�a, tras un mes de julio en el que su precio aument� un 9,5% en la zona euro y hasta un 10,2% en Espa�a. El gas, que permaneci� adormilado durante los primeros meses de la guerra en Oriente Pr�ximo, se ha disparado este verano. El precio del gas natural europeo se ha duplicado desde que EEUU realizara el primer ataque en suelo iran� el 27 de febrero y cotiza ya sobre los 65 euros/megavatio hora. Es su nivel m�s elevado desde la crisis desatada por otra guerra, la de Ucrania, en el verano de 2022, cuando lleg� a superar los 300 euros. Desde Helpmycash recuerdan que "el consumidor medio espa�ol acogido a la tarifa regulada podr�a pagar este agosto m�s de un 20% que en el mismo mes de 2025" en su factura de la luz, ante un "mayor uso del aire acondicionado" ante la mayor frecuencia de olas de calor y, precisamente, porque el coste del gas "y la mayor dependencia a ciclos combinados al caer la producci�n solar han llevado al mercado mayorista a niveles que no se ve�an desde principios de 2023". El barril de petr�leo Brent, la referencia europea, cotiza por encima de los 86 d�lares, un 20% por encima de antes del inicio del conflicto armado. Aunque lo que realmente preocupa a los economistas es el coste del petr�leo que se emplea para las calefacciones de edificios de viviendas, comercios e industrias a las puertas del invierno en el hemisferio norte, y tambi�n para la elaboraci�n de destilados como el di�sel, muy empleado en el transporte de mercanc�as. Su precio se ha disparado un 85% este a�o, por encima de los 4,24 d�lares el gal�n y complicado las previsiones de crecimiento para la Eurozona y para EEUU, donde en noviembre se celebrar�n las elecciones de medio mandato a las que el presidente Donald Trump quer�a llegar con la guerra resuelta, algo que los inversores no est�n descontando por el momento a pesar de los distintos acercamientos para firmar la paz. El dinero sigue saliendo de activos como el oro en b�squeda de liquidez ante la necesidad de cubrirse de las turbulencias en los mercados financieros. La onza vale un 12% menos que antes del inicio de la contienda, y resiste sobre los 4.600 d�lares.