Ryanair y Óscar Puente protagonizan hoy una de sus ya habituales disputas públicas. Es el último episodio de una guerra que dura ya más de un año y que ha dejado millones de plazas recortadas en los aeropuertos regionales españoles.
La aerolínea irlandesa ha respondido con ironía al ministro de Transportes después de que este cuestionara que los recortes de vuelos en los aeropuertos regionales españoles respondan únicamente al precio de las tasas de Aena.
Puente sostiene que la compañía está utilizando el argumento de las tarifas para presionar al Gobierno mientras afronta sus propios problemas de disponibilidad de aviones. Así lo ha defendido este miércoles en una entrevista con Europa Press, en la que ha recordado las propias palabras del consejero delegado de Ryanair, Michael O’Leary, sobre los retrasos en las entregas del Boeing 737 MAX.
Ante esta acusación, la compañía ha respondido rápidamente y ha instado al ministro a informarse mejor, señalando que actualiza sus cifras de forma trimestral —incluidas las correspondientes a entregas de aviones. Según Ryanair, el último de los 210 Boeing 737-8200 incorporados a su flota comenzó a operar en febrero de 2026. La aerolínea subraya que ninguno de esos aparatos se asignó a aeropuertos de la España regional, que “siguen perdiendo competitividad”, en palabras de la empresa.












