El combate entre la principal aerolínea de Europa, Ryanair, y el gestor aeroportuario español, Aena, viene de meses y meses atrás, si bien, a lo largo del fin de semana y de este lunes ha escalado nuevamente. El desencuentro comenzó cuando Aena comunicó sus planes para elevar en 2026 las tarifas aeroportuarias, un pago que cobran los aeropuertos a las aerolíneas por cada pasajero para así poder costear sus servicios y el mantenimiento de las instalaciones. En medio de insistentes quejas, Ryanair anunció un recorte de plazas en los aeropuertos regionales españoles ante la subida del 6,44% fijada por Aena y aprobada por la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC). Este fin de semana, el ministro Óscar Puente aseguró que detrás de ese recorte de capacidad se escondían en realidad problemas de la propia empresa. Ahora, Ryanair ha contestado al ministro atacándole a él y a las tarifas aeroportuarias españolas. En concreto, durante una entrevista con Europa Press, el ministro de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana acusó a Ryanair de estar sufriendo una falta de aviones debido a retrasos en las entregas de aeronaves que afectan a “toda la industria aeronáutica”. Puente dijo que ese problema estaba siendo usado de manera oportunista por la aerolínea irlandesa para presionar a los Gobiernos con el objetivo de obtener descuentos y ventajas adicionales en las tarifas aeroportuarias. Entre 2025 y 2026, de acuerdo con datos recopilados por Europa Press, Ryanair ha recortado un total de tres millones de asientos en aeropuertos regionales en España, mientras que ha aumentado la oferta en 600.000 plazas en el resto de grandes centros del país, tales como Madrid, Barcelona, Palma o Málaga. En este escenario, Puente considera que la aerolínea irlandesa “saca aviones” de los aeropuertos que le resultan “menos rentables” para trasladarlos a otros destinos que, por el contrario, le ofrecen un mayor beneficio. El ministro puso como ejemplos el aeropuerto Adolfo Suárez Madrid-Barajas, que considera “muy rentable” para Ryanair, pese a sus “altas tasas”, así como el de Barcelona-El Prat, frente a otros aeropuertos como el de Valladolid, con costes inferiores.Mediante un comunicado, Ryanair atacó con sorna las declaraciones de Puente. “Acogemos con satisfacción la confirmación del ministro Puente de que los aeropuertos regionales están en declive debido a unas tarifas poco competitivas, pero lo que no ha explicado es qué piensa hacer al respecto, puesto que no tiene ningún plan para llenarlos”, arranca el documento. La aerolínea ha calificado como “falsas y objetivamente incorrectas” las afirmaciones del ministro en relación a los retrasos en las entregas de aeronaves. “Ryanair ha recibido íntegramente los 210 aviones MAX-8200 de su pedido, pero ninguno de ellos ha sido destinado a aeropuertos regionales españoles porque los precios son demasiado elevados. En su lugar, se han asignado a mercados más competitivos, como Marruecos, Italia, Albania, Polonia, Eslovaquia y Suecia, donde los Gobiernos y los aeropuertos están eliminando impuestos a la aviación y reduciendo las tasas aeroportuarias para fomentar la inversión de las aerolíneas y el crecimiento del tráfico aéreo”, asevera la aerolínea.¿Tasas caras o baratas?A pesar de las acusaciones de la aerolínea capitaneada por Michael O’Leary, cuando se comparan las tarifas de los aeropuertos españoles con las de otros europeos, se observa como ni son las más caras del Viejo Continente pero tampoco las más baratas. Cada Estado tiene su fórmula de fijación de tarifa y esto hace que estos costes que afrontan las aerolíneas pero que repercuten al viajero varíen enormemente.Una de las grandes diferencias que tiene la red aeroportuaria española respecto a la de otros países es que está centralizada bajo el control de Aena. Esto facilita que haya una uniformidad de criterio en las tarifas de cada aeropuerto. En los más concurridos Aena pide más, mientras que en los más pequeños la tarifa por pasajero cae hasta 2,33 euros (gastos de personas de movilidad reducida y seguridad aparte). En el caso de Italia, diferentes empresas se reparten la gestión de los principales aeropuertos del país pero también la de los medianos y pequeños. Para competir y lograr más tráfico, algunas de las empresas detrás de esos aeropuertos optan por bajar sus tarifas. Así, dentro de las fronteras italianas, hay grandes diferencias de precios. El aeropuerto de Fiumicino, en Roma, facilitó el transporte a 50 millones de viajeros en 2025. Las tarifas por pasajero son de 17,7 euros para viajes intracomunitarios y 25,15 para desplazamientos con destinos extracomunitarios. En el caso del Aeropuerto Madrid-Barajas Adolfo Suárez, el más caro de la red española y el más concurrido con 68,17 millones de viajeros en 2025, la tarifa es de 14,06 euros para viajes destino a la Unión Europea y de 19,91 euros para aquellos pasajeros con rumbo internacional. Las tarifas españolas también son por lo general más bajas que las italianas en el caso de los aeropuertos medianos y en el de los pequeños. En Francia, el aeropuerto Charles de Gaulle pide 12,11 por cada pasajero con destino a la UE y 27,88 para los viajeros que vayan fuera del bloque. Países Bajos cobra una tarifa plana de 30,25 euros por cada pasajero. También hay ejemplos en el otro extremo. El aeropuerto Charleroi de Bélgica –el principal hub de Ryanair en Europa continental– no tiene tarifa aeroportuaria por pasajero y el aeropuerto de Tirana, en Albania, cobra solo 1 euro. Aunque las tarifas españolas no son especialmente caras, todo apunta a que lo que Ryanair busca es ese trato de favor que sucede en otros países europeos en los que las tarifas son prácticamente inexistentes. Además de asegurar que no tienen problemas con las entregas de los aviones, Ryanair lanzó otras críticas contra la gestión aeroportuaria española. “El ministro Puente sigue ignorando la cruda realidad de que los aeropuertos regionales españoles están vacíos en un 70%, causando un daño incalculable a las economías regionales de España, porque Aena los ha dejado fuera del mercado con sus tarifas. España tiene los aeropuertos –aunque estén vacíos– y Ryanair dispone de los aviones; lo único que hay que solucionar son los precios. Si los aeropuertos regionales españoles tuvieran precios competitivos, Ryanair invertiría y crecería en la España regional, como ya está haciendo en otros aeropuertos regionales de Europa donde las tarifas son competitivas”, concluyó la empresa.Según los últimos datos disponibles de Aena, hasta el mes de julio el número total de viajeros que pasaron por los aeropuertos españoles creció un 4% con respecto al mismo periodo de 2025, hasta superar los 190 millones. De los 33 aeropuertos españoles con más de 100.000 viajeros hasta finales de julio, solo en seis de ellos había habido una reducción del número de personas transitando por ellos. Sin embargo, y pese a este crecimiento generalizado, la red aeroportuaria española enfrenta una paradoja. Aunque sí que es cierto que hay aeropuertos como el de Santiago de Compostela, el de Girona o el de Fuerteventura que operan por debajo de su capacidad teórica, otros como el de Barcelona-El Prat, Alicante o el de Valencia, están al límite de su aforo. El número de viajeros se ve influido por las tarifas de los aeropuertos, pero hay otros factores que pesan mucho más, tal y como atestigua el hecho de que el que tiene tarifas más caras sea a su vez el más transitado de todos. La alta afluencia en las instalaciones costeras y en las principales ciudades y la infrautilización de otros aeropuertos también responde a un modelo turístico y de país que concentra a los visitantes y a la población en unas pocas zonas.
Ryanair carga contra Óscar Puente: “No tiene ningún plan para llenar los aeropuertos regionales”
El ministro acusó a la aerolínea de bajo coste de usar como excusa las tarifas de Aena para disfrazar problemas con las entregas de aviones






