Ryanair ha rechazado de forma categórica que los problemas de suministro de Boeing condicionen sus decisiones de capacidad en España y ha atribuido en exclusiva la retirada de oferta en los aeropuertos regionales al modelo tarifario fijado por Aena, que califica de poco competitivo frente a otros mercados internacionales.

En un comunicado remitido tras las declaraciones del ministro de Transportes y Movilidad Sostenible, Óscar Puente, en una entrevista con Europa Press, la aerolínea de bajo coste ha tildado de “falsas y objetivamente incorrectas” sus afirmaciones sobre una presunta falta de flota.

La compañía sostiene que ya ha recibido la totalidad de los 210 aviones del pedido MAX-8200 y explica que la decisión de no destinarlos a la red periférica española responde a un criterio puramente de rentabilidad y retorno de la inversión.

Según detalla la empresa irlandesa, estos nuevos activos operativos se han reasignado hacia países como Marruecos, Italia, Albania, Polonia, Eslovaquia y Suecia, donde las autoridades públicas y los gestores aeroportuarios están recortando costes regulados y bonificando tasas fiscales con el fin de abaratar el precio por pasaje y acelerar la captación del tráfico aéreo.