CRISIS MIGRATORIADos ministros, dos versiones y un cabreo considerable dentro del Gobierno a cuenta de lo ocurrido en Ceuta el pasado 30 de julio. Mientras el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, aseguró que nadie pudo prever la entrada de casi 80.000 migrantes, la ministra de Defensa, Margarita Robles, insistía en que el CNI sí avisó de que algo se estaba fraguando.Discrepancias:Robles pide perdón en nombre del Gobierno. En una comparecencia en el Congreso, la ministra reconoció que el Ejecutivo llegó tarde, distanciándose de la versión que sostiene el resto de Moncloa. Aseguró que el CNI sí que advirtió de que había señales una posible crisis y compartió la información “con las fuerzas de seguridad del Estado y con el personal de la Delegación del Gobierno”.Y Marlaska respondió. Casi en paralelo, desde la rueda de prensa del Consejo de Ministros, el titular del Interior negó todo lo que había asegurado Robles. “No había ningún informe que atisbara que el 30 de julio iba a acontecer lo que sucedió”.Robles volvió a responder.... “Si hay informes, si no hay informes... Los servicios de inteligencia operan de muchas maneras”. Señaló que el CNI había trasladado una advertencia verbal.Tensión dentro del Gobierno. Las palabras de Robles sentaron mal dentro del Ejecutivo, que considera que la ministra de Defensa va por libre.Si quieres saber más, puedes leer aquí.