La mayor crisis fronteriza documentada de la historia reciente de nuestro país tensiona a dos de los departamentos estratégicos del Gobierno de Pedro Sánchez. Los ministerios de Interior y Defensa chocan por el reparto de responsabilidades en la falta de anticipación de España a los movimientos que se produjeron en Marruecos los días previos a que cruzaran la frontera ceutí 60.000 personas, según los cálculos del propio Ejecutivo central. Aunque evitó referencias explícitas a la polémica en torno a la actuación del Centro Nacional de Inteligencia, Margarita Robles salió este lunes a defender expresamente el trabajo de los servicios de información españoles después de que Fernando Grande-Marlaska señalara que no ofrecieron información o aviso alguno que ayudara a prevenir la crisis.

“Quiero expresar mi reconocimiento y agradecimiento a los hombres y mujeres del CNI, del CIFAS [Centro de Información de las Fuerzas Armadas], de los servicios de información de la Policía y de la Guardia Civil que, en todo momento y en condiciones muy difíciles que no se pueden contar, realizan su trabajo”, dijo la ministra, que decidió atender a los medios de comunicación tras visitar la Base Aérea de Zaragoza. A primer ahora de la mañana, la Cadena SER había informado de que sí existieron avisos previos del CNI (dependiente jerárquicamente de Defensa) a Interior sobre el riesgo de una entrada masiva de personas por el paso fronterizo de Ceuta. Algo que en el equipo de Marlaska desmienten de plano.