La ministra de Defensa, Margarita Robles, ha reclamado a Marruecos que investigue “hasta el final” la entrada de personas migrantes en Ceuta y ha defendido la labor de los servicios de inteligencia españoles, tanto los de su departamento como los que dependen de Interior. Hasta ahora, el Gobierno ha evitado señalar a Marruecos y el propio ministro de Exteriores, José Manuel Albares, ha dicho hace unas horas que este país “ofreció su colaboración desde el primer momento” para “impedir ese flujo de personas” que entró en la ciudad de Ceuta.
En declaraciones a los medios de comunicación tras visitar la base área de Zaragoza, Robles ha asegurado que no la van a “pillar en ningún tipo de discusión” sobre el papel de los servicios de inteligencia en la crisis migratoria y ha ensalzado el trabajo del personal del Centro Nacional de Inteligencia (CNI), del Centro de Inteligencia de las Fuerzas Armadas (CIFAS) y de los servicios de información de la Policía y la Guardia Civil, quienes colaboran también con otros servicios de aliados extranjeros.
Hace unos días el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, negó que los servicios secretos del Estado tuvieran algún informe en el que avisaran de que la crisis migratoria iba a producirse. “No, no hay ningún informe al respecto de que una situación como la acontecida el día 30 hubiera podido surgir, evidentemente”, dijo.












