M�s de tres semanas despu�s del asalto a la frontera de Ceuta de unas 80.000 personas, el Gobierno ha nombrado un mando �nico para solucionar la tremenda crisis abierta en la ciudad aut�noma.Como reclamaba la oposici�n, el Ejecutivo ha convocado al Consejo de Seguridad Nacional para intentar recuperar una normalidad que se antoja imposible. Debi� haber tomado medidas excepcionales y haber convocado el Parlamento desde el primer momento, pero eligi� restar importancia a lo que es el mayor conflicto fronterizo vivido por Espa�a en democracia.Crisis de seguridad nacionalEn los d�as previos al asalto, los servicios secretos espa�oles advirtieron sobre el peligro de una inminente entrada masiva de inmigrantes. Eso fue al menos lo que ayer dio a entender la ministra de Defensa, Margarita Robles. Sin embargo, el Ministerio del Interior que dirige Fernando Grande Marlaska mantiene que no estaban avisados. O bien el Gobierno no se enter� o simplemente ignor� la advertencia. En ambos casos se tratar�a de una terrible negligencia de quienes tienen la responsabilidad de velar por la seguridad nacional, sobre todo teniendo en cuenta los antecedentes de 2021, cuando asaltaron de forma irregular esa misma frontera entre 10.000 y 12.000 personas.Consecuencias econ�micasLas p�rdidas econ�micas por la invasi�n dif�cilmente van a poder ser reparadas con ayudas. Las asociaciones de empresarios hablan de unas p�rdidas de unos 30 millones de euros, pero esa cifra solo maquilla temporalmente el problema de fondo. Aunque se recupere la normalidad, �qui�n va a invertir en Ceuta sin estar asegurada la inviolabilidad de la frontera? Miles de inmigrantes siguen vagando por la ciudad y nadie garantiza que no haya un nuevo asalto. Ante tal incertidumbre, el futuro econ�mico de Ceuta est� en el aire.La relaci�n con MarruecosResulta extra�a la tibieza del Gobierno de Pedro S�nchez con Marruecos. Mientras al otro lado de la frontera varios ministros est�n tensionando la relaci�n con Espa�a al reclamar las ciudades de Ceuta y Melilla, el Ejecutivo espa�ol en bloque sigue empe�ado en agradecer a Marruecos una colaboraci�n que no se percibe. Todos los an�lisis indican que el asalto a la frontera solo ha sido posible porque el reino alauita ha mirado para otro lado o incluso lo ha alentado. Espa�a debe responder con firmeza, primero exigiendo colaboraci�n eficaz al pa�s vecino, aplicando los instrumentos diplom�ticos o tomando las medidas disuasorias que, en colaboraci�n con la Uni�n Europea, tiene a su alcance, tales como suspensi�n de proyectos de colaboraci�n o trabas a la circulaci�n de mercanc�as procedentes de Marruecos hacia Europa. Las buenas palabras del Gobierno hacia Marruecos no est�n siendo correspondidas.Fracaso de la pol�tica exteriorLa crisis de Ceuta muestra la debilidad de la pol�tica exterior espa�ola en estos momentos. La estrategia de Pedro S�nchez de presentarse en el mundo como la n�mesis de Donald Trump tal vez tenga rendimientos cortoplacistas para �l, pero a�sla Espa�a internacionalmente. El Gobierno se ha visto en todo momento desbordado y entregado a una pol�tica de apaciguamiento con Marruecos que da una preocupante imagen de vulnerabilidad.Pol�tica migratoria realistaEl af�n del Ejecutivo por presumir con sus pol�ticas de regularizaci�n de una pol�tica migratoria progresista y solidaria ha podido finalmente convertirse en un arma de doble filo, causando un peligroso efecto llamada, que ha podido ser utilizado por Marruecos en su proyecto expansionista. Justo en el momento en el que la Uni�n Europea est� endureciendo sus pol�ticas migratorias es urgente que Espa�a adapte su legislaci�n al Pacto de Migraci�n de la UE para defender su soberan�a.