Más contenidoBarranquilla y Cartagena aprovechan su conectividad portuaria y capacidad industrial para atraer multinacionales y diversificar cadenas de suministro.La apuesta es que el Caribe deje de ser únicamente una puerta de entrada y salida de mercancías y se convierta en un hub productivo, logístico y de servicios integrado a las cadenas globales de valor. Foto: Puerto de Cartagea, iStock.25.08.2026 08:05 Actualizado: 25.08.2026 08:05
La reconfiguración de las cadenas globales de suministro abrió una oportunidad para el Caribe colombiano. En un escenario en el que las multinacionales buscan acercar sus plantas a los mercados de consumo, reducir tiempos logísticos y diversificar riesgos, Barranquilla y Cartagena intentan posicionarse como plataformas de producción y exportación hacia Estados Unidos y otros mercados.La combinación de ubicación, puertos, zonas francas, parques industriales y una base empresarial con experiencia exportadora les permite competir por compañías que buscan nuevas localizaciones para producir, almacenar y distribuir.“Las empresas buscan acercar sus operaciones a sus principales mercados, reducir tiempos de respuesta y construir cadenas de suministro más ágiles y resilientes”, explica Vicky Osorio, directora ejecutiva de ProBarranquilla.En Barranquilla, la conexión marítima con la costa este de Estados Unidos puede tomar entre cinco y ocho días. La ciudad cuenta además con zonas francas, parques industriales e infraestructura logística para operaciones productivas y exportadoras. Inversiones como la de Canpack y experiencias empresariales como Step Up y Kannoa, señala ProBarranquilla, muestran la capacidad del territorio para producir desde el Atlántico con destino a mercados internacionales.Debemos unirnos como territorio para conectar al Caribe colombiano con el mundoAndrea Piña GómezPresidenta ejecutiva - Cámara de Comercio de CartagenaCartagena parte de una plataforma portuaria de escala internacional. Según Carolina Rosales, directora ejecutiva de Invest in Cartagena, el Grupo Puerto de Cartagena conecta la ciudad con 840 puertos en 150 países mediante 25 líneas navieras. Por sus terminales se moviliza más del 60 por ciento del comercio bilateral entre Colombia y Estados Unidos.A esta infraestructura se suma una economía industrial consolidada. En 2025, las exportaciones no minero-energéticas de Bolívar alcanzaron aproximadamente US$1.150 millones, con una oferta encabezada por sectores como petroquímica, plásticos, materiales de construcción y manufacturas.La inversión ya se está buscandoEl cambio no se limita a esperar la llegada de los inversionistas. Invest in Cartagena asegura haber identificado más de 50 oportunidades de inversión entre 2025 y lo corrido de 2026 de compañías que contemplan Cartagena y Bolívar para desarrollar operaciones con vocación exportadora o utilizar el territorio como plataforma hacia otros mercados.Estados Unidos es uno de los principales focos. Desde noviembre de 2025, la agencia amplió su prospección a Carolina del Norte, Georgia, Tennessee y Florida, en busca de compañías con potencial de relocalización, expansión o diversificación.“Las cadenas globales de producción están cambiando y Cartagena tiene que estar presente donde se están tomando las nuevas decisiones de localización”, afirma Rosales. La agencia prevé ampliar durante el segundo semestre de 2026 sus acciones comerciales a Brasil, Países Bajos y Texas.En Cartagena, además, la estrategia busca que el nearshoring no se limite a la instalación de multinacionales. La Cámara de Comercio impulsa el Hub Caribe Competitivo, articulado con el Plan Regional de Competitividad e Innovación 2025–2040, para conectar inversión, proveedores, talento, innovación y territorio.La dimensión de la plataforma logística respalda esa apuesta. Durante 2025, la zona portuaria de Cartagena movilizó 51,32 millones de toneladas, equivalentes al 29,5 por ciento del total nacional. Colombia, además, ocupó en el primer trimestre de 2026 el segundo lugar en el Índice de Conectividad de Transporte Marítimo (LSCI), con 209,54 puntos.Juan Pablo Ospina, presidente de Coremar, considera que la definición de una vocación productiva es determinante para atraer inversión. “Cuando un territorio define cuál es su vocación, sale a buscar su vocación”, señala.En su lectura, el Atlántico tiene fortalezas en petroquímica, industria, cereales, acero y BPO, mientras que Cartagena lidera en actividades asociadas a la industria química y petroquímica.Casos de éxitoLos casos de Kember Flooring, que trasladó a Cartagena operaciones productivas que anteriormente desarrollaba en Vietnam, y Ronexmed, que instaló una operación de dispositivos médicos orientada al mercado estadounidense, muestran que esa transformación ya tiene ejemplos concretos.“El nearshoring ya tiene expresiones concretas en Cartagena. Nuestra oportunidad ahora es escalar ese modelo”, afirma Rosales, de Invest in Cartagena.Más que proximidad geográfica, el territorio ofrece una plataforma productiva que ya compite en mercados internacionalesCarolina RosalesDirectora ejecutiva - Invest in CartagenaPara el Caribe colombiano, la oportunidad consiste entonces en pasar de vender ubicación a vender un ecosistema: infraestructura, logística, industria, talento, proveedores y acceso a mercados. La meta no es solo atraer multinacionales, sino conseguir que su llegada transforme la estructura productiva regional y convierta al Caribe en una plataforma competitiva de Colombia hacia el Atlántico Norte. Sigue toda la información de Más Contenido en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal.






