María Muñoz Rivera |

Madrid (EFE).- La pandemia convirtió las zapatillas deportivas en el uniforme cotidiano y los zapatos de tacón sensato desplazaron a los tacones de aguja, que durante décadas simbolizaron la elegancia femenina. Sin embargo, la moda, siempre imprevisible, vuelve a mirar hacia las alturas.

Tras varias temporadas marcadas por el denominado ‘lujo silencioso’, basado en líneas depuradas y prendas discretas, las firmas de moda vuelven a reivindicar una imagen más expresiva, más teatral y, sobre todo, más divertida. El regreso de la estética de finales de los noventa y de los dos mil ha abierto de nuevo la puerta al tacón de aguja.

Un cambio de actitud

Las pasarelas internacionales, las alfombras rojas y las colecciones para la próxima temporada recuperan el tacón alto como uno de los grandes protagonistas de un nuevo ciclo estético en el que no se trata solo de sumar centímetros. El regreso de los tacones altos coincide con un cambio de actitud.