Si el equipo de Isabel Díaz Ayuso esperaba una avalancha de apoyo, el resultado no ha sido ese. El 4 de agosto, el diario El País desveló que el Partido Popular (PP) de la Comunidad de Madrid había enviado un mensaje interno a "cargos, trabajadores y diputados" de la Asamblea en el que los exhortaba a "compartir y poner comentarios positivos" para "dar ejemplo y tirar del carro de los mensajes de apoyo a la gestión de la Presidenta". Ante la crisis que, ya en aquel momento, empezaba a configurarse en torno al ático de Chamberí, el PP madrileño buscaba parapetar a su líder con una marea de apoyos. Sin embargo, la respuesta ha sido tibia. Además, más allá de las paredes de la Asamblea, el partido a nivel nacional ha preferido ponerse de perfil. O incluso más. Alberto Núñez Feijóo ha llegado a afirmar, en las últimas horas, que el gobierno regional debería dar explicaciones acerca de la compra del inmueble.Publicidad¿Funcionó, entonces, la llamada a filas para dar la cara por la presidenta? Depende de cómo se mire. Por una parte, los grandes gestos brillan por su ausencia. De entre las principales figuras de la Asamblea o, incluso, del gobierno de la comunidad, pocas han lanzado mensajes con defensas cerradas en X, la red social que utilizan habitualmente. Los más decididos, en cualquier caso, han sido Miguel Ángel Rodríguez (MAR), el archiconocido jefe de gabinete de Ayuso, y Alfonso Serrano, secretario general del PP en la Comunidad de madridPara muestra, un botón. Rodríguez ha lanzado tuits con vídeos en los que aparece la presidenta recibiendo apoyo por parte de vecinos en los pueblos afectados por los incendios de julio, otros poniendo en valor su gestión económica y otros —este trajo cola— poniendo el foco sobre el hecho de que la vivienda de Ayuso sea noticia: "Es la primera vez que veo que se persigue dónde vive un político". Es un comentario que despertó críticas, habida cuenta de que en muchas ocasiones se ha puesto el foco sobre las casas de los representantes públicos. Además, en el caso de la presidenta de la Comunidad de Madrid, su residencia es un particular tema de debate precisamente por las sospechas de corrupción en cuanto al ático que compró Planifica Madrid.También Alfonso Serrano ha defendido a Ayuso en redes sociales. Muchas veces, además, entrando en el cuerpo a cuerpo con quien la ha criticado. Quizá, la publicación más clara en ese sentido es una en el que el secretario general del PP madrileño responde al exdiputado Ignasi Guardans, que afeó a Ayuso hablar mucho sobre Pedro Sánchez en lugar de ocuparse de la "política regional". Fue el pasado 10 de agosto. En aquel caso, se activó ese resorte que exigía el PP madrileño en el mensaje interno y Serrano contraatacó a Guardans publicando algunas declaraciones de la presidenta con contenido precisamente regional, por ejemplo, en lo referente a la lucha contra los incendios que afectaron a la Sierra Oeste. Ayuso ha tratado de desplazar la actualidad madrileña desde el escándalo del ático a la gestión de los incendios. Por eso es importante que sus correligionarios amplifiquen el mensaje.PublicidadPero más allá de ellos, las principales figuras del PP madrileño se han decantado, normalmente, por repostear algunas publicaciones de Ayuso en lugar de por lanzar mensajes de apoyo explícitos. Carlos Díaz-Pache, el portavoz popular en la Asamblea, sin ir más lejos, apenas ha publicado un tuit entre el 4 —cuando se lanzó internamente el apoyo para el cierre de filas— y el 24 de agosto en el que, de forma explícita, haya emitido un mensaje de cercanía con la presidenta, aunque no tenía que ver con el ático; ni siquiera, con su gestión. Solo secundaba una crítica al presidente del Gobierno. Por su parte, Rafael Núñez Huesca, portavoz adjunto, afeó, también en X, que se hiciera pública la residencia de Ayuso. Ningún tuit de apoyo explícito más entre el 4 y el 24 de agosto. Ambos portavoces limitaron su defensa compartir publicaciones concretas de la presidenta autonómica. El caso de Ainhoa García Jabonero es distinto, toda vez que no utiliza la red social X. En la web de la Comunidad de Madrid sí aparece un perfil de Instagram, que, por cierto, no ha usado para defender a Ayuso durante este mes de agosto.PublicidadY, aunque el mensaje no iba dirigido concretamente a ellos, lo cierto es que la mayoría de los consejeros miembros del gobierno de Ayuso no se dieron por aludidos. Sí han lanzado mensajes de apoyo a la gestión de Ayuso Carlos Novillo Piris, consejero de Medio Ambiente; Ana Dávila, consejera de Familia, Juventud y Asuntos Sociales; o Rocío Albert López-Ibor, consejera de Economía, Hacienda y Empleo. El resto —Miguel López Valverde, Mercedes Zarzalejo, Jorge Rodrigo Domínguez, Fátima Matute y Mariano de Paco—, en cambio, no han publicado defensas explícitas, aunque la mayoría han compartido tuits de la presidenta. Miguel Ángel García Martín, consejero de Presidencia, Justicia y Administración Local y portavoz del Gobierno, por su parte, ha sido el encargado de defender en público estas semana la posición oficial del Ejecutivo autonómico.Dardos cruzados con FeijóoY las aguas tampoco están tranquilas en las relaciones entre Ayuso y Feijóo. El presidente del PP afirmó, este domingo en una entrevista con la agencia Europa Press, que Patrimonio de la Comunidad de Madrid tendrá que "explicar por qué compró un local que no se puede destinar a oficina con el interés de que se ubicase allí una oficina". No son unas declaraciones triviales. Haciendo referencia al carácter residencial del inmueble, el líder de los populares señala la que es una de las mayores incongruencias de la versión que han tratado de colocar Ayuso y su equipo desde que se hiciera pública la compra del ático.En la misma entrevista, Feijóo deslizaba que él tuvo conocimiento en abril de que el Gobierno de Ayuso se encontraba buscando sede por las obras en la Puerta del Sol, justo el mes en el que Planifica Madrid compró el ático. En términos generales, los representantes nacionales del partido se han remitido a las declaraciones del gobierno regional siempre sin grandes mensajes de apoyo, como sí que hizo, en cambio, el alcalde de la Comunidad de Madrid, José Luis Martínez-Almeida, que sacó la cara por la otra pieza del tándem popular madrileño y defendió la implicación de la presidenta en la recuperación de las zonas de la región afectadas por el fuego. "Hay Ayuso para rato", subrayó.A la baronesa, en cualquier caso, no le han hecho gracia las palabras de este fin de semana de su presidente y, cuando ha sido preguntada por ello en una rueda de prensa en la mañana de este lunes, ha disparado un dardo envenenado. "Si van preguntando uno a uno a cada político que vuelve de vacaciones, cada uno tiene un nuevo titular, pero es lo mismo". Sin ambages, la presidenta ha señalado que Feijóo se había tomado unos días de descanso. Tampoco en este caso se trata de un comentario ingenuo. Ninguno lo es. En los últimos días, Ayuso había emitido críticas contra los representantes políticos que no han tenido agenda durante el mes de agosto; poniendo en valor su hiperactividad especialmente a la hora de visitar pueblos afectados por el fuego. Aunque esas declaraciones tenían como principal objeto de crítica al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, las de este lunes han metido a Feijóo en el mismo saco.Está por ver si llega la sangre al río. Borja Sémper, portavoz nacional del partido, se ha encargado de calmar las pulsaciones evitando, en su propia rueda de prensa, interpretar las palabras de la madrileña y quitando hierro a las declaraciones de Feijóo. Con todo, no son pocas las voces que han recordado el episodio en el que Ayuso desterró para siempre a Pablo Casado, expresidente del PP, de la formación por criticar abiertamente las comisiones que se llevó el hermano de la baronesa por la compraventa de mascarillas durante la pandemia. Sin embargo, ni la crítica de Feijóo ha sido del mismo calibre, ni el peso específico —y el control— que tenía Casado dentro del partido se acercaba al que ostenta el político gallego.