Madrid estrena este lunes sus primeros trenes Stadler, una marca suiza con la que Renfe ha contratado hasta 79 coches de gran capacidad y junto a la que Cercanías pretende ampliar su flota más saturada en hasta un 20% de su capacidad actual. Así lo ha anunciado en sus redes sociales el propio ministro de Transportes y Movilidad Sostenible, Óscar Puente, quien ya a finales de finales concluyó un viaje de prueba entre Albacete y Aranjuez y aprovechó para arrojar algunos detalles sobre estos ferrocarriles: pueden llegar a los 200 metros de longitud y en cada uno de ellos caben 1.800 pasajeros, distribuidos en una o dos plantas y varios vagones.

El contrato de Renfe con la empresa de fabricación suiza se cerró por 1.306 millones de euros, aproximadamente unos 16 millones por tren. El acuerdo –parte de una inversión más amplia para adquirir nuevo material rodado en todo el país– contempla que los vehículos vayan llegando a la capital de forma progresiva, por lo que solo algunos se estrenarán esta semana.

Hasta ahora, los trenes más grandes de la flota eran los del modelo S450, con dos pisos y distintos remolques: cada uno de ellos cuenta con un centenar de asientos en la planta baja y 96 en la superior, según la página web de Renfe. A su vez, cada coche motor tiene 128 asientos. Dependiendo del número de vagones y de la composición de cada tren, esta serie puede albergar entre 1.200 y 4.000 plazas totales según la compañía pública, que incluye en el recuento a quienes puedan circular sentados y quienes han de hacerlo estando de pie.