El Ingreso Mínimo Vital ha cumplido seis años de vida y desde su puesta en marcha ha ampliado su campo de actuación, dando recursos a beneficiarios vulnerables. Con todo, aún quedan muchas personas que, sin saberlo, podrían percibir esta renta garantizada. Incluso si viven con sus padres.La Seguridad Social explica en su página web que el Ingreso Mínimo Vital se concede a "personas de al menos 23 años que, aunque compartan domicilio con una unidad de convivencia, no se integren en ella". Este último supuesto será posible siempre que se den estas tres condiciones:
No formar parte de un matrimonio, excepto si se han iniciado los trámites de divorcio o separación.
No formar parte de una pareja de hecho.
No formar parte de otra unidad de convivencia.
Si se cumplen estas tres condiciones, será posible cobrar el Ingreso Mínimo Vital incluso si se vive en casa de los padres, es decir, en una unidad de convivencia diferente pero sin integrarse en ella. No obstante, la Seguridad Social añade requisitos en función de la edad del solicitante.






