El Ingreso Mínimo Vital ya llega a más de 2,6 millones de personas que, para poder cobrarlo, han tenido que acreditar que se encuentran en un estado de vulnerabilidad económica. Esta renta garantizada obliga al cumplimiento de más requisitos, pero a cambio permite percibir otros ingresos.Por norma general, el Ingreso Mínimo Vital beneficia a los ciudadanos mayores de 23 años y, aunque se piensa en esta renta garantizada como una ayuda para personas que viven solas o con personas a su cargo, lo cierto es que en algunos casos se concede a ciudadanos que viven con sus padres.

En su página web, la Seguridad Social apunta que pueden ser beneficiarias del Ingreso Mínimo Vital todas las "personas de al menos 23 años que, aunque compartan domicilio con una unidad de convivencia, no se integren en ella". En ese caso hay que cumplir estas condiciones:

No formar parte de un matrimonio, excepto si la persona se encuentra en trámites de separación o divorcio.

No formar parte de una pareja de hecho.

No pertenecer a otra unidad de convivencia.