Ceuta (EFE).- El delegado del Gobierno en Ceuta, Miguel Ángel Pérez Triano, ha admitido este lunes que la ciudad, veinticinco días después de la entrada masiva de inmigrantes, continúa “muy lejos” de recuperar la normalidad y ha descartado dimitir al considerar que hacerlo ahora sería “una absoluta irresponsabilidad y cobardía”.

Pérez Triano ha hecho estas declaraciones en una rueda de prensa tras mantener una reunión con responsables de la Brigada de Extranjería y Fronteras de la Policía Nacional, en la que ha abordado la situación generada tras la entrada irregular de más de 80.000 personas por la frontera del Tarajal.

Nuevos recursos de atención y acogida

El delegado ha explicado que el nuevo Centro de Atención Temporal de Extranjeros (CATE) ya está operativo, aunque todavía no funciona a pleno rendimiento, y ha señalado que su puesta en marcha fue propuesta por la propia Delegación del Gobierno en Ceuta antes del 30 de julio debido al incremento de las entradas durante las semanas anteriores.

El nuevo CATE permite realizar el triaje de los migrantes y centralizar durante unas 72 horas las primeras actuaciones administrativas. Para alcanzar su plena capacidad, ha indicado, todavía son necesarios más medios humanos y materiales, algunos de los cuales ya han llegado y otros están pendientes.