Madrid (EFE).- El Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia (PRTR) llega a su plazo límite el próximo lunes, 31 de agosto, marcado por una doble condición: la de ser el mayor programa de inversión pública de la historia reciente de España y la de un mecanismo cuyo impacto real sigue siendo objeto de discusión.

El último día de agosto es la fecha que fija el reglamento comunitario para completar los hitos y objetivos comprometidos, aunque el Gobierno dispone hasta el 30 de septiembre para presentar la séptima y última solicitud de pago y no se cerrará definitivamente hasta finales de año.

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, insistió a finales de julio en que este plan ha contribuido a «la transformación estructural» de la economía española y remarcó que los fondos «representan el futuro» para muchos sectores y territorios «en los que se mira adelante con esperanza y con menos incertidumbre».

Cinco años, siete pagos

El Consejo Europeo aprobó el 21 de junio de 2020 la creación del programa NextGenerationEU, un instrumento de estímulo para responder a la crisis sin precedentes causada por el coronavirus y dotado con 750.000 millones de euros, de los cuales 140.000 millones le correspondían a España (una cantidad que se redujo posteriormente por la renuncia a una parte de los préstamos).