EditorialLas 'midterms' de noviembre revelar�n si los dem�cratas son capaces de convertir el rechazo al presidente en una mayor�a propiaEl presidente de EEUU, Donald Trump, durante una rueda de prensa.AP Photo/Jacquelyn MartinActualizado Jueves,

agosto

22:54Audio generado con IADonald Trump encara unas elecciones de medio mandato convertidas en plebiscito sobre una gesti�n cada vez m�s cuestionada y una deriva err�tica que ha hundido su popularidad. Sobre todo despu�s de que el bloqueo de la guerra de Ir�n, que contin�a sometiendo al Estrecho de Ormuz a graves restricciones, haya encarecido de nuevo el petr�leo, profundizando el malestar de los hogares de EEUU.A menos de tres meses para las midterms, Trump ha vuelto a demostrar en las primarias que conserva una extraordinaria capacidad para controlar al Partido Republicano y decidir sus candidaturas. Sin embargo, esa fortaleza dentro del partido puede convertirse en debilidad ante la gran prueba de fuego electoral: candidatos elegidos por su fidelidad al presidente tendr�n que conquistar en noviembre a votantes independientes y moderados cada vez m�s alejados de lo que �l representa.Esta brecha es particularmente peligrosa para el trumpismo porque coincide con mayor�as republicanas muy estrechas en el Congreso. La p�rdida de unos pocos distritos bastar�a para entregar la C�mara de Representantes a los dem�cratas y transformar los dos �ltimos a�os de la presidencia en un v�a crucis de investigaciones parlamentarias y bloqueo legislativo.El presidente ha perdido la gran credencial con la que lleg� al poder: la promesa de poner fin a las intervenciones militares para concentrar los recursos en la reindustrializaci�n de Estados Unidos. Seis meses de enfrentamiento con Ir�n han deteriorado su credibilidad ante una opini�n p�blica que rechaza mayoritariamente el conflicto. Sobre todo porque el bloqueo de facto de Ormuz ha llevado la geopol�tica al surtidor de gasolina: el brent ronda de nuevo los 91 d�lares.La debilidad pol�tica de Trump ser�a una gran oportunidad electoral para los dem�cratas si estos no llegaran a las midterms sin haber resuelto su propia crisis.Las primarias han retratado a un partido profundamente dividido entre quienes creen que la derrota de 2024 exige recuperar al votante moderado y quienes interpretan que se necesita un giro m�s radical hacia la izquierda. Las victorias de candidatos progresistas en Michigan, Minnesota, Nueva York y Florida confirman la fuerza de esa segunda corriente, de la que el alcalde de Nueva York, Zohran Mamdani, se ha convertido en el s�mbolo m�s visible.Ser�a un error que el partido confundiera la ca�da de la popularidad de Trump con la adhesi�n a su propio proyecto. Los estadounidenses pueden estar cansados del presidente sin haber recuperado la confianza en los dem�cratas. Ambas realidades son compatibles. Entre otras cosas porque el votante que paga m�s por llenar el dep�sito dif�cilmente necesita m�s guerra cultural, sino propuestas cre�bles sobre su salario, el precio del alquiler o el coste de la cesta b�sica.En este marco, las elecciones de medio mandato no s�lo medir�n el reparto del Congreso, sino que tambi�n mostrar�n qu� queda de la formidable coalici�n que devolvi� a Trump a la Casa Blanca. Y, por extensi�n, revelar�n si los dem�cratas son capaces de convertir el rechazo al presidente en una mayor�a propia.