Las elecciones intermedias del 3 de noviembre, que pondrán en juego el control del Congreso federal y la segunda mitad de la presidencia de Donald Trump, así como su potencial legado, se perfilan como unas de las más manipuladas estructuralmente en la historia y como fuente potencial de disputas postelectorales de acuerdo con expertos consultados por MILENIO.Los comicios de mitad de período actúan típicamente como un referéndum sobre el presidente en funciones, impulsados por las condiciones económicas, los logros legislativos y los modelos tradicionales de participación electoral, con el antecedente de que Trump perdió 40 asientos republicanos en la Cámara Baja en 2018, a mitad de su primer periodo.La carrera por el control del Capitolio no solo se libra con discursos y anuncios de campaña, sino que ya es una partida de ajedrez geográfico y constitucional de alto riesgo tras la decisión presidencial de detonar un cambio en el mapa electoral de EU y tratar de involucrar al gobierno federal en la administración electoral.Elaine Kamarck, politóloga de la Institución Brookings y exasesora de Albert Gore, recuerda en entrevista a MILENIO que desde 1880, cuando el bipartidismo en EU experimentaba una era de división y polarización similar, no se había registrado un alud de acciones para alterar el mapa electoral, en especial lanzadas desde la Casa Blanca.“No creo que sea suficiente para evitar que los demócratas tomen el control, pero sí es suficiente para mantener su mayoría reducida; eso puede ocurrir a corto plazo, pero si los demócratas ganan la Cámara Baja, el Senado y la presidencia (2028), eso puede cambiar”, observó.
Elecciones intermedias de EU perfilan crisis por impugnación
Elecciones intermedias en EU bajo la sombra del 'gerrymandering' de Trump y reformas que hunden la competencia electoral a mínimos históricos.










