Una pareja recibe al fin las llaves de su nuevo piso con una buena hipoteca fija
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Mario Quero
La Ley de Segunda Oportunidad supone un auténtico balón de oxígeno para las personas físicas, particulares y autónomos que se encuentran en una situación de insolvencia económica y que gracias a este mecanismo logran el perdón de sus deudas.
No obstante, existe la creencia extendida de que, para acogerse a esta alternativa legal, es obligatorio vender la vivienda hipotecada, liquidando así los escasos bienes que posee el solicitante. Por este motivo, muchas familias descartan acudir a este procedimiento que resulta tan beneficioso para los afectados.






