0:000:00El audio de esta noticia está generado mediante Inteligencia ArtificialEl pago de los gastos diarios supone un desafío para muchas familias, que ante su precaria situación económica se ven obligadas a endeudarse para poder hacer frente a sus necesidades. Sin embargo, el endeudamiento puede acabar suponiendo un auténtico quebradero de cabeza cuando la imposibilidad de hacer frente a una obligación financiera amenaza con perder los escasos bienes materiales que se poseen, como puede ser un coche.Este caso le sucedió a María del Mar, una trabajadora murciana cuya deuda de casi 19.000 euros le obligaba a entregar su vehículo personal, que a su vez necesitaba para desplazarse hasta su lugar de trabajo. No obstante, gracias a un mecanismo legal, conocido como la Ley de Segunda Oportunidad, no solo logró cancelar la deuda, sino que también evitó el embargo del coche.¿Cómo se aplicó la Ley de Segunda Oportunidad en este caso?En primer lugar, es importante conocer los requisitos exigidos para poder acogerse a este proceso legal. Con carácter general, la Ley de Segunda Oportunidad permite a particulares como autónomos obtener la exoneración de las deudas que no pueden afrontar cuando se encuentran en situación de insolvencia económica.Por este motivo, es fundamental que el afectado “acredite esta situación con total transparencia, aportando toda la documentación económica requerida, sin ocultar bienes ni ingresos a los acreedores y manteniendo una estrecha colaboración con el Juzgado y la administración concursal”, tal y como explica Almudena Argüelles Mora, directora del departamento de derecho privado y concursal de Unive Abogados. Asimismo, también se exige que el beneficiario no cuente con antecedentes penales por delitos socioeconómicos o contra el patrimonio, o sanciones muy graves contra la Hacienda Pública y Seguridad Social.El asesoramiento especializado es fundamental para proteger tu economía iStockPor lo que respecta al caso de María del Mar, cuya deuda perdonada fue de 18.920,68 €, los expertos de Unive Abogados solicitaron la extinción de esta cantidad, así como que su vehículo personal no figurase como un bien del deudor mediante el cual liquidar la deuda. Es importante remarcar que la afectada contrajo una deuda económica con la entidad bancaria tras solicitar varios préstamos, pero sí que se mantuvo al corriente de pago de las cuotas mensuales del vehículo. De hecho, una de las claves para evitar el embargo del coche fue que, al estar financiado, tenía reserva de dominio. Es decir, que “existía una cláusula legal que impedía la venta o liquidación del coche hasta que no se abonase la última cuota”, tal y como señala la abogada Argüelles. Cómo cancelar tus deudas legalmenteiStockEn adición, la argumentación jurídica para solicitar acogerse a la Ley de Segunda Oportunidad se basó en la defensa de que el “vehículo constituía un instrumento imprescindible para el desarrollo de la actividad laboral del deudor y, en consecuencia, el perjuicio derivado de su embargo sería superior al beneficio obtenido con su venta, dado que impediría a la persona deudora seguir trabajando y generar ingresos”, según expresa Raúl García Rogel, responsable del departamento de derecho bancario de Unive Abogados.Posteriormente, tras demostrarse esta insolvencia por parte de los abogados especialistas, el Juzgado concluyó el concurso reconociendo que los bienes y derechos de la afectada no alcanzaban para hacer frente a la deuda y concedió el perdón de la cantidad debida mediante la aplicación de la Ley de Segunda Oportunidad. Por último, el abogado Raúl García señala que en estos casos la eliminación de la deuda no “implica que un tercero o el Estado se haga cargo de esta cantidad”. Es decir, que mediante la aplicación de este mecanismo se “elimina la obligación de hacer frente a dicha cuantía, mientras que los demandantes asumen la pérdida correspondiente”.