En resumen, se podría decir que las tarifas aprobadas por las instituciones encargadas no son cuestionables, porque las metodologías no son las adecuadas.15 de agosto, 2026 - 08h30Más de la mitad de la población ecuatoriana utiliza transporte público. Las instituciones encargadas tienen la obligación de autorizar contratos que garanticen un sistema de transporte seguro, eficiente, ordenado y accesible para toda la población, donde la tarifa sea asequible para el usuario y sostenible para la economía del transportista. Pero, al parecer sus autoridades no están cumpliendo con esta obligación. Hace unos días, cuando el Concejo Metropolitano de Quito debatía el alza del pasaje del transporte urbano, el gerente de la Secretaría de Movilidad dijo que la nueva tarifa del pasaje del bus urbano es producto de la metodología editada en la ordenanza 017-2020. Esta, primero, es obsoleta, no ha sido revisada desde hace seis años; segundo, es una metodología estática, no idónea para el sector de la transportación, que es dinámico (traslado de A a B), donde la velocidad es preponderante; en consecuencia, la tarifa del transporte urbano no es real. Por otro lado, el directorio de la Agencia Nacional de Tránsito (ANT) aprobó el incremento del 25 % a la tarifa del 2021 para el transporte interprovincial e intraprovincial, la cual está vigente desde el 1 de agosto del 2026. La medida es temporal hasta tener la metodología nueva, dice la Agencia Nacional de Tránsito. La pregunta es: si no tiene una metodología de referencia, ¿de dónde obtuvo ese porcentaje de incremento? La metodología del 2021 es estática, no toma en cuenta la velocidad como variable pívot, tampoco las operaciones básicas que el servicio requiere: recoger pasajeros antes de partir del punto A, realizar el recorrido de A a B (velocidad), descargar los pasajeros en el punto B, recoger pasajeros en el punto B y retornar del punto B al A (velocidad), operaciones que conforman un viaje del bus interprovincial e intercantonal. La metodología del 2021 hace una lista de todos los gastos necesarios para dar el servicio y divide por la cantidad de pasajeros servidos. El producto: tarifas distorsionadas a las que la Agencia Nacional de Tránsito dispone incrementar el 25 %, más la viveza criolla de algunas operadoras. Mesa para el usuario. Según esta institución, las tarifas han variado así: Quito-Ambato, 121 km, tarifa anterior 3,86, ahora 4,82; Quito-Guayaquil, 420 km, antes 11,73, ahora 14,66; Quito-Loja, 664 km, antes 18,06, ahora 22,57. Mientras que, si la tarifa es calculada con una metodología dinámica en la que intervenga la velocidad, será la suma de costo del vehículo, costo de operadores y, costo de las operaciones. Arrojará tarifas técnicas reales: Quito-Ambato 3,35, Quito-Guayaquil 8,95, Quito-Loja 13,55. La diferencia es considerable. Amerita una revisión de la Agencia Nacional de Tránsito. PublicidadEn resumen, se podría decir que las tarifas aprobadas por las instituciones encargadas no son cuestionables, porque las metodologías no son las adecuadas. (O)Marco A. Zurita Ríos, ingeniero civil, QuitoPublicidad¿Tienes alguna sugerencia de tema, comentario o encontraste un error en esta nota?