Amigos viticultores, enólogos, sumilleres, bodegueros y distribuidores me trasladan su inquietud por el descenso en el consumo de vino. No está ocurriendo sólo aquí, en España, está pasando en todo el mundo.Los productores, son de lejos los que están más alarmados, por cuestiones obvias, su economía se sustenta en la viticultura y transformación de la uva en vino, y de esa compleja operativa es difícil salir, ya que no pueden hacer otra cosa. Sin embargo, un profesional de la sumilleria puede especializarse en catar aguas, puros o chocolates, y el distribuidor puede repartir galletas, conservas o bebidas gaseosas, vaya, cualquier cosa.Un rayo de luz convierte una copa de Fondillón en el grito de MunchPaco AlonsoLos datos son espeluznantes. Según la Organización Interprofesional del Vino de España (OIVE), el consumo cerró el interanual en abril de 2026 con 9.180.177 hectolitros, lo que significa una caída del 6,1% con respecto al mismo periodo del año anterior. En términos absolutos, el mercado español dejó de consumir más de medio millón de hectolitros que en 2025. Trasladado a formatos comerciales, esta disminución equivale a casi 80 millones de botellas de 0,75, el formato habitual, que han desaparecido del consumo nacional en apenas doce meses. A nivel mundial el descenso del consumo es abrumador, un 14% en los últimos siete años.¿Qué demonios está pasando?En periodo de aprendizaje, cuando era fan incondicional de los encuentros VeremaPaco AlonsoTengo una hipótesis que doy por valida, quizás sea porque la vivo en primera persona. Creo ser el culpable del abrupto descenso en el consumo de vino. Bueno, yo y todos los de mi generación. Los Spanish Wine Boomers son aquéllos nacidos bajo nacionalidad española entre mediados de los años 50 y mediados de los 70. Si la mejor añada del siglo XX en vinos fue la de 1961, diez años por arriba y diez por abajo, nos encontramos a los especímenes mejor dotados de la historia de la humanidad en el consumo de vino. ¡Unos auténticos campeones! Responsables de haber mantenido la floreciente industria del vino embotellado de calidad. No fue tan difícil porque éramos muchos, pero cada vez somos menos. El que no se ha muerto, de repente, ha decidido cuidarse reduciendo la cantidad de ingesta de alcohol. El vino, por mucho que nos pese a los españoles lleva alcohol, y a excepción de los médicos nacidos en la franja boomer, ningún otro facultativo prescribirá vino como cardiosaludable, por muchos taninos y antocianos que tenga en su composición.Es tan grande el cambio de paradigma que vemos como las tendencias actuales apuestan por los vinos blancos, sparklings, de baja graduación o incluso 0,0 (Matarromera tiene uno fantástico). Los vinófilos tinto-centristas, si bien fueron un grupo de presión considerable, ya no pintan una mierda al haber descendido su masa crítica, no son ni tan siquiera público objetivo comercial. Los estudios de mercado de las grandes empresas del sector comienzan a verle la orejas al lobo. Tal es el nerviosismo e impotencia que se habla de selección natural, o lo que es lo mismo, del inminente cierre de muchas pequeñas bodegas. Algunos pondrán como excusa los aranceles de Trump y el descenso de las exportaciones.Los más convencidos se enrocarán en la continuidad, y van a apostar por seguir haciendo buenos vinos, mejores y más si cabe, para un público cada vez más selecto. De la hostelería no voy a decir nada bueno porque ha sido el primer roedor en abandonar el barco: ya no compran el vino por cajas, reponen por unidades. Hagan la prueba, pidan una segunda botella del mismo; la carta de vinos es un QR, no hay sumilleres, hay poco donde elegir, a los sumo 20-30 referencias, y si piden un vino del listado, seguramente escuchen... “De ese ya no me queda”. El cliente optará por cualquier otro, porque les da igual. Tengo la absoluta certeza de que la cultura del vino desaparecerá con nosotros.Vicente García, el sabio de Requena que trajo la elaboración del cava a su tierra.Paco AlonsoLas grandes vitifactorías, esas, se adaptarán a las tendencias de consumo, y pronto veremos caldos con tonalidades amarillo-fluorescente y etiquetas del Pokemon Pikachu para maridar con Risketos.Nosotros, los boomers, ya hemos cumplido, el que venga detrás que arree.
Relevo 'beberacional', por Paco Alonso
Amigos viticultores, enólogos, sumilleres, bodegueros y distribuidores me trasladan su inquietud por el descenso en el consumo de vino. No está ocurriendo sólo aquí, en España, está pasando en todo el mundo. Los productores, son de lejos los que están más alarmados, por...








