Fresco o en conserva, da igual mientras vaya acompañado de huevo duro, cebolleta, aceitunas, un buen aceite de oliva y pan para mojar, como su nombre indica
Hay recetas nacidas para combatir el calor y otras que directamente están pensadas para sobrevivir a un verano manchego (ahí es nada). El mojete es un claro ejemplo de este segundo grupo, fresquísimo gracias a la combinación de tomate, cebolla, huevo duro, aceitunas y un buen aceite de oliva virgen extra, es saciante y tremendamente sabroso sin necesidad de encender más fuego que el necesario para cocer los huevos.
Además, tiene la ventaja de que si vuelves a casa con la nevera pelada o llegas a tu apartamento playero, puedes prepararlo con tomates en conserva sin que nadie pida que te embreen y emplumen en la plaza mayor, porque está canónicamente aceptado. Aunque ahora mismo, en plena temporada, lo suyo es hacerse con unos buenos tomates de pera bien carnosos.
Pelarlos o no, esa es la cuestión y solo tú decides: si tienen la piel fina, seguramente ni la notarás, si es más gruesa, vale la pena dedicarle un ratito para conseguir un resultado más agradable al mordisco. Como en casi todas las recetas populares, no existe una única versión hay quien añade ventresca o atún, pimiento asado o incluso alcaparras o guindillas. Lo innegociable es tener un buen pan al lado en cantidad generosa para rebañar hasta la última gota del aliño, que por eso se llama mojete.







