El verano pide a gritos comidas ligeras, rápidas y, sobre todo, que no nos obliguen a pasar horas frente a los fogones. En este escenario, el sándwich se convierte en el rey indiscutible de la temporada, pero olvidémonos del clásico mixto de jamón y queso. Elevar este bocado a una categoría superior es tan sencillo como apostar por ingredientes de calidad, jugar con los contrastes de texturas y atreverse con combinaciones tan apetecibles como inesperadas. Desde la jugosidad crujiente de la carne desmenuzada hasta la suavidad del aguacate o la dulzura de las frutas de temporada, te traemos tres propuestas de sándwiches frescos, nutritivos y diferentes que van a transformar tus comidas en la playa, la piscina o la terraza en un auténtico manjar.
Sándwich de carne desmenuzada al estilo pulled pork (con corte de vacío)
Esta propuesta es una verdadera delicia. Para prepararlo utilizaremos vacío: es un corte muy jugoso y sabroso que, gracias a una cocción lenta en el horno bien sellado con papel de aluminio, queda increíblemente tierno, perfecto para desmenuzar en hebras y mezclar con su propia salsa. Apunta los siguientes ingredientes para cuatro comensales:
Para la carne y el horneado:
800 gramos de vacío desgrasado










