En verano no hay nada como combatir el calor a través del estómago, tomando una buena sopa fría. En una temporada de temperaturas inclementes que parece no tener fin es posible encontrar un alivio con recetas refrescantes que, al menos, no contribuirán a que pasemos más calor. El gazpacho o el salmorejo son los platos fríos más populares, pero, en un verano tan largo como este, es posible que para muchos estén empezando a resultar repetitivos. Por suerte, es posible recurrir a un recetario más local, dejándose seducir por un ajoblanco o una mazamorra cordobesa; o experimentar con nuevas sopas frías. Para ello, el calabacín puede ser tu mejor aliado en una receta con unos ingredientes muy similares a los del gazpacho.
Esta receta es perfecta para un buen plato principal, aunque también puede constituir una comida ligera. Si lo prefieres, puedes guardarla en un termo y llevarlo contigo a la playa o la piscina, convirtiéndola en un práctico almuerzo.
El calabacín es una hortaliza interesante, pero de la que no se suele explotar todo su potencial. Por lo general, suele limitarse su elaboración a hervidos o se queda relegada en un segundo plano, tratando de competir sin éxito con otras verduras y hortalizas en un asado o sofrito. Pero debes saber que, tras el calabacín, se encuentra una sopa refrescante perfecta para el verano.






