Lara SirignanoCorriere della Sera Actualizado Mi�rcoles,
agosto
13:19Es el s�ptimo d�a con la mirada puesta en el cielo y en los paneles que informan de las salidas y llegadas. Siete d�as de vuelos cancelados, retrasos, desv�os a otros aeropuertos en Sicilia y esperas que han convertido el aeropuerto de Fontanarossa en el purgatorio veraniego de miles de viajeros.El Etna contin�a en erupci�n y el aeropuerto de Catania, cerrado hoy al menos hasta las 18:00, sigue pagando el precio de la ceniza, funcionando de manera intermitente. Y no es posible prever cu�ndo terminar�n los problemas.SAC, la empresa que gestiona los aeropuertos de Catania y Comiso, se�ala en un comunicado que est� "preparada para restablecer todas las actividades aeroportuarias en cuanto las autoridades competentes autoricen la reapertura del espacio a�reo"."Todas las infraestructuras aeroportuarias se mantienen en condiciones de plena operatividad, para que el aeropuerto pueda reanudar progresivamente sus actividades en cuanto� sea posible "operar en condiciones de seguridad", se�ala la compa��a, que advierte de que �la evoluci�n de la nube de ceniza hace necesarias modificaciones en la programaci�n incluso varias veces a lo largo del mismo d�a".SAC recuerda que "corresponde exclusivamente a cada compa��a a�rea decidir la gesti�n de los vuelos, con posibles cancelaciones, retrasos, desv�os o reprogramaciones, as� como prestar los servicios de asistencia y recolocaci�n a los pasajeros"."Mantenemos -concluye SAC- una coordinaci�n activa con los gestores de los aeropuertos de Palermo y Trapani y con las dem�s redes e infraestructuras de transporte de la zona para facilitar la organizaci�n de conexiones alternativas".Seg�n las primeras estimaciones, solo en Palermo se han desviado 190 vuelos desde que se reanud� la actividad de la 'muntagna', como los habitantes de Catania llaman al volc�n con una mezcla de temor y respeto. Las consecuencias las habr�an sufrido unos 30.000 pasajeros.En las redes sociales, viajeros enfurecidos publican fotograf�as de interminables colas en los mostradores de las compa��as a�reas y cuentan que se han visto obligados a organizarse para llegar a los nuevos aeropuertos con muy poca antelaci�n.Palermo, Trapani y, hasta anoche, Comiso han sido las "v�as de escape". La ceniza, de hecho, hab�a obligado a cerrar tambi�n este �ltimo aeropuerto, que posteriormente reabri� a �ltima hora de la ma�ana.Pero desde Catania llegar a Palermo y Trapani no es nada sencillo: autobuses llenos, coches de alquiler imposibles de encontrar, pocas lanzaderas y taxis car�simos. La emergencia pone al descubierto un punto d�bil: el del sistema aeroportuario de la isla. Si el principal aeropuerto, el quinto del pa�s, tiene problemas, las consecuencias son desastrosas. Para quienes viajan, pero no solo para ellos.Hoteles, agencias y turoperadores temen cancelaciones, renuncias a viajes y un importante perjuicio para la imagen de la isla. Fiavet Sicilia reclama la creaci�n de una mesa permanente para gestionar las emergencias aeroportuarias, mientras el presidente de la regi�n, Renato Schifani, anuncia la asignaci�n de nuevos recursos.'La muntagna' no se puede controlar, pero las conexiones s�, sostienen los concejales municipales de MPA, Forza Italia y Liga, que se�alan a SAC, la empresa que gestiona el aeropuerto.Mientras tanto, a pocos kil�metros del caos de Fontanarossa, las coladas que mantienen los aviones en tierra atraen al volc�n a cientos de curiosos. Para ellos, es el espect�culo del verano.












