La actividad eruptiva del Etna, el volcán activo más alto de la placa europea, que comenzó en la noche del domingo al lunes, ha mantenido cerrado durante más de 24 horas el aeropuerto de Catania, en la isla italiana de Sicilia, debido a la emisión de ceniza volcánica. A media mañana de este martes las autoridades han ordenado reanudar las operaciones, pero hay cerca de 120 vuelos cancelados y más de 60 desviados a los otros aeropuertos de la región. Muchos viajeros han tenido que realizar largos trayectos en autobuses o vehículos privados para llegar a su destino. “Tras el cambio de alerta por actividad volcánica de rojo a naranja, se ha decidido reanudar las operaciones aéreas con efecto inmediato”, ha señalado el aeropuerto de Catania al filo de las 12.00. Poco antes, sin embargo, las aerolíneas habían avisado de que, en función de cómo evolucionase la situación, podría ser necesario reprogramar despegues y aterrizajes en los tres aeropuertos sicilianos, no solo en el de Catania, por lo que recomendaban a los pasajeros consultar el estado de sus vuelos en la web del aeropuerto o de la compañía correspondiente. A primera hora, la sociedad gestora de los aeropuertos sicilianos (SAR) comunicó que el cierre del aeropuerto de Catania, que comenzó en la noche del lunes, estaría en vigor, al menos, hasta las 14.00 de este martes: “A raíz de la actividad volcánica del Etna, se mantiene la suspensión de todos los vuelos de llegada y el bloqueo total de las salidas, por el momento hasta las 14.00, en el aeropuerto Fontanarossa de Catania”, señaló en un comunicado. Unas horas después, el propio aeropuerto ha anunciado el fin de esa restricción. La emisión de ceniza comenzó el domingo, generando una columna de ceniza de unos 1,5 kilómetros de altura que el viento está desplazando hacia el sur, según informó el Instituto Nacional de Geofísica y Vulcanología (INGV) en un comunicado. El último aviso del Observatorio Volcánico para la Aviación (VONA, por sus siglas en inglés) sobre el Etna se emitió a las 3.12 de la madrugada del lunes e indica “una fuerte actividad estromboliana procedente de los cráteres de la cumbre y una continua e intensa emisión de ceniza”. Según los científicos, los modelos de previsión elaborados a partir de datos meteorológicos indican que la dispersión de la ceniza continuará hacia el sur durante las próximas horas. El Etna comenzó el pasado 26 de junio un nuevo proceso eruptivo caracterizado por la expulsión de lava, que obligó a las autoridades italianas a intensificar el nivel de vigilancia sobre el volcán. El INGV precisó el domingo que los flujos de lava se habían detenido por completo el 4 de julio, pero esta nueva y repentina emisión de ceniza ha alterado los planes de miles de viajeros. Asimismo, entre la noche del 2 y el 3 de julio se detectó un segundo y pequeño flujo de lava que avanzó poco más de un centenar de metros antes de detenerse.
La erupción del volcán Etna obliga a cancelar o desviar decenas de vuelos en Sicilia
El aeropuerto de Catania reabre tras permanecer un día cerrado por la emisión de ceniza volcánica













