Imagen del Etna el pasado 29 de junio. (REUTERS/Giuseppe Di Stefano)El aumento de actividad volcánica en el Etna ha llevado a las autoridades italianas a cerrar el aeropuerto de Catania, en Sicilia, debido a la emisión de ceniza y a la escasa visibilidad. Se trata del volcán activo más grande de Europa. La sociedad gestora de los aeropuertos sicilianos (SAR) ha comunicado que “a raíz de la actividad volcánica del Etna registrada durante la noche del domingo 5 al lunes 6 de julio" se han cancelado o suspendido el trayecto de 130 vuelos previstos para la jornada de hoy. Debido a ello, los 50 vuelos programados para aterrizar en la isla han sido desviados al aeropuerto de Palermo, Comiso y Trapani, como confirma Europa Press. Además, aunque las llegadas están canceladas, por ahora las salidas solo están suspendidas hasta las 18:00 horas. Del mismo modo, las autoridades piden a los viajeros que no se desplacen hasta las instalaciones, a no ser que hayan consultado antes el estado de su vuelo con la compañía aérea: “Se facilitará más información en breve”, han afirmado en un comunicado en su página web. PUBLICIDADImagen de la erupción del Etna, desde Catania (María Muñoz / Europa Press)La emisión de ceniza comenzó este domingo alrededor de las 05:45 GMT y se intensificó a partir de las 06:45 GMT, generando una columna de ceniza de unos 1,5 kilómetros de altura que el viento está desplazando hacia el sur, informó el Instituto Nacional de Geofísica y Vulcanología (INGV) en un comunicado. Según los científicos, los modelos de previsión elaborados a partir de datos meteorológicos indican que la dispersión de la ceniza continuará hacia el sur durante las próximas horas. Ante esta situación, la SAC ha pedido a todos los pasajeros que consulten el estado de sus vuelos con las respectivas aerolíneas antes de desplazarse al aeropuerto.PUBLICIDADUna española atrapada en Catania desvela el “caos” que se ha vivido en el aeropuertoUna sevillana residente en Milán permanece junto a un grupo de amigas atrapada en el aeropuerto de Catania, debido a la reciente actividad del volcán Etna. Según ha podido confirmar a Europa Press, la situación ha forzado a las siete jóvenes españolas a prolongar su estadía, sin recibir información clara y asumiendo los gastos extra de manera individual: “El aeropuerto era un caos”La afectada ha relatado que planearon el viaje “hace un montón de meses” como la tradicional escapada de verano con sus amigas. El grupo llegó a Sicilia el jueves, con el plan de regresar el domingo por la noche. Desde su llegada, ya tenían conocimiento de la actividad volcánica. “Los sicilianos están bastante acostumbrados. Conviven con el Etna todos los días”, ha explicado la joven.PUBLICIDADEl aeropuerto italiano de Catania cancela hasta 130 vuelos este lunes tras la erupción del volcán Etna (Europa Press)No obstante, todo cambió durante la noche del sábado, cuando el grupo se desplazaba en coche hacia un municipio cercano y pudo observar directamente la erupción. “Vimos literalmente la lava. Para nosotros era una experiencia que nunca habíamos vivido”, ha descrito la sevillana. A pesar de la magnitud del evento, el grupo nunca había contemplado la posibilidad de que la erupción afectara su regreso. “En nuestra mente no era posible que nos fueran a cancelar el vuelo. No lo veíamos tan peligroso, precisamente porque aquí la gente convive con el volcán con normalidad”, ha afirmado la joven.La cancelación del vuelo llegó ayer por la tarde, tras recibir una notificación de la compañía aérea. Aún así, decidieron acudir al aeropuerto de Catania, donde encontraron “una situación completamente caótica”. Según la sevillana, “había filas kilométricas, gente peleándose y el personal prácticamente no nos hacía caso”.PUBLICIDADLa aerolínea ha reubicado al grupo en un vuelo previsto para el martes, aunque la incertidumbre persiste. “Nos han cambiado el vuelo sin coste, pero no tenemos ninguna garantía de que vaya a salir. Tengo el volcán delante y sigue echando una enorme columna de humo”, ha descrito la joven. Mientras esperan una solución, las afectadas han afirmado para Europa Press que han tenido que “reservar todo por nuestra cuenta. No nos han dado ningún tipo de solución”. Una persona observa cómo la lava fundida desciende por la ladera del Etna durante una erupción, en la isla de Sicilia, Italia (REUTERS/Giuseppe Di Stefano)Durante la estancia, incluso llegaron a notar la caída de ceniza volcánica mientras estaban en una terraza. “Estábamos tomando algo y empezaron a caer cenizas”, añadió. Además, “sanitariamente tampoco hemos recibido ningún tipo de indicación”, ha señalado. Aunque lo más difícil para la sevillana ha sido, sin duda, el desafío de salir: “Sicilia es una isla y está bastante desorganizada. Si quieres salir por otros medios, puedes tardar casi 24 horas en autobús y desplazarte a otros aeropuertos tampoco era una opción porque los precios se habían disparado”, concluye.PUBLICIDADEl Etna comenzó el pasado 26 de junio un nuevo proceso eruptivo caracterizado por la expulsión de lava —desde la parte terminal de un sistema de fracturas ubicado en el flanco oriental alto, cerca del sector del cráter Voragine, a unos 3030 metros sobre el nivel del mar— que obligó a las autoridades italianas a intensificar el nivel de vigilancia sobre el volcán. Como explican desde Etna unlimited, para el 27 de junio, las observaciones de campo y tomas con drones determinaron que el flujo de lava alcanzaba unos 630 metros de longitud, situando su frente a unos 2780 metros de altitud. Mediciones posteriores, del 29 de junio, estimaron que el frente más avanzado había descendido hasta una altitud de entre 2750 y 2700 metros. En este momento, como el avance de la lava permanecía en zonas altas y deshabitadas, no representaba una amenaza para la población.PUBLICIDADMapa de los cráteres de la cumbre del Monte Etna con líneas rojas que representan las principales fracturas tras la erupción de 2016 (Researchgate)De forma paralela a la efusión de lava, el sistema de cráteres de la cumbre mantiene un comportamiento activo y diversificado. Mientras el cráter Vorágine alimenta la fractura activa, el cráter del Nordeste presenta una intensa desgasificación con explosiones intracratéricas y resplandores nocturnos. Por su parte, la Bocca Nuova registró débiles emisiones de ceniza a principios de mes, aunque no se detectaron nuevas emisiones desde el 22 de junio.Así, el INGV precisó este domingo que los flujos de lava iniciados a finales de junio se habían detenido por completo el pasado 4 de julio, pero esta nueva y repentina emisión de ceniza ha alterado los planes de miles de viajeros. Asimismo, entre la noche del 2 y el 3 de julio se detectó un segundo y pequeño flujo de lava que avanzó poco más de un centenar de metros antes de detenerse.PUBLICIDAD
El aumento de actividad volcánica del Etna obliga a cerrar el aeropuerto de Catania en Sicilia y deja a siete españolas atrapadas en la isla: “No nos han dado ningún tipo de solución”
Los 50 vuelos que iban a llegar a la isla han sido desviados a los aeropuertos de Palermo, Comiso y Trapani










