La nueva fase eruptiva del Etna, el volcán activo más alto de Europa, que comenzó el pasado 7 de agosto, mantiene bajo asedio al este de Sicilia y provocó este miércoles el séptimo día consecutivo de afectaciones en el aeropuerto Vincenzo Bellini de Catania, con vuelos cancelados, retrasados y desviados hacia otros aeropuertos de la isla.La empresa gestora del aeropuerto, SAC, informó que, “debido a la actividad eruptiva del Etna y la consiguiente liberación de ceniza volcánica a la atmósfera”, todas las operaciones de vuelo con origen y destino en Catania quedaron suspendidas hasta las 19:00 horas del miércoles, aunque la compañía indicó que está “lista para restablecer todas las actividades aeroportuarias en cuanto las autoridades competentes autoricen la reapertura del espacio aéreo”. SAC señaló además que “la evolución de la nube de ceniza requiere modificaciones en la programación, incluso varias veces en el mismo día”.PUBLICIDADSegún las primeras estimaciones, solo en el aeropuerto de Palermo se desviaron 190 vuelos desde la reactivación del volcán, con un impacto directo sobre unos 30.000 pasajeros. En redes sociales, turistas furiosos compartieron videos de largas filas en los mostradores de las aerolíneas y relataron haber tenido que organizarse con muy poco margen para llegar a los aeropuertos alternativos. Palermo, Trapani y, hasta la noche anterior, también Comiso —que debió cerrar temporalmente y reabrió recién a media mañana— funcionaron como las principales “vías de escape” para los viajeros.Pasajeros varados en la terminal del aeropuerto de Catania, cerrado por la nube de ceniza del Etna, en su séptimo día consecutivo de interrupciones (Marco Restivo/Etna Walk/REUTERS)El pasajero Rosario Rizzo, varado en Catania desde la noche anterior, describió a Reuters la situación como caótica: “Básicamente estamos completamente solos. No hay organización, no nos están dando agua, no nos han dado nada. Nos hicieron bajar del avión incluso cuando ya estábamos listos para despegar”.PUBLICIDADTrasladarse desde Catania hacia los aeropuertos alternativos tampoco resultó sencillo: buses colmados, autos de alquiler agotados, pocas combis disponibles y taxis a precios elevados completaron el cuadro de caos logístico. La emergencia expuso además una vulnerabilidad estructural del sistema aeroportuario siciliano: al ser Catania el quinto aeropuerto más importante del país, su colapso generó un efecto dominó sobre toda la movilidad de la isla, con hoteles, agencias de viaje y operadores turísticos temiendo cancelaciones, renuncias y un fuerte daño de imagen para la temporada.La erupción generó una intensa columna de ceniza desde la cima del volcán que, desde el domingo, se desplazó hacia el sur-suroeste, cubriendo carreteras urbanas y rurales, colinas y hasta playas de la zona. Entre los municipios más afectados se encuentran Belpasso, a los pies del Etna, además de Adrano, Ragalna y Paternò, cubiertos por completo de ceniza en los últimos días.PUBLICIDADVista aérea muestra lava fundida descendiendo por las laderas del Etna, cuyo cráter Voragine mantiene una intensa actividad explosiva (Giuseppe Di Stefano/Etna Walk/REUTERS)Vista aérea muestra a personas observando la erupción del Etna, que atrae a cientos de curiosos pese al caos que genera en el aeropuerto de Catania (Giuseppe Di Stefano/Etna Walk/REUTERS)Imágenes satelitales difundidas el miércoles por el programa europeo Copernicus Sentinel-2 mostraron cómo la nube de ceniza se desplazó incluso sobre Malta, obligando a varias aerolíneas a cancelar vuelos hacia la isla mediterránea en plena temporada alta de turismo. Según el Centro de Avisos de Ceniza Volcánica (VAAC) de Toulouse, la nube alcanzó unos 5.500 metros de altitud y se desplaza hacia el sur y sudoeste, con presencia detectada en cantidades limitadas también en Libia.Material volcánico y fumarolas se elevan desde el Etna bajo un cielo estrellado, en una imagen previa a la actual fase eruptiva que mantiene cerrado el aeropuerto de Catania (REUTERS/Giuseppe Di Stefano/Archivo)El Instituto Nacional de Geofísica y Vulcanología (INGV) de Catania reportó una intensa y continua actividad explosiva en el cráter Voragine, a 3.403 metros sobre el nivel del mar, con abundante emisión de ceniza dispersándose hacia el sur-suroeste. La fase eruptiva actual proviene de bocas ubicadas a 2.750 y 2.360 metros de altitud, que alimentan varios flujos de lava y generan extensos campos de lava, según el organismo.PUBLICIDADVista aérea muestra lava fundida descendiendo por las laderas del Etna, cuyo frente más avanzado alcanzó los 1.370 metros de altitud sin representar peligro (Giuseppe Di Stefano/Etna Walk/REUTERS)El frente más avanzado del flujo de lava está bien alimentado y alcanzó una altitud de 1.370 metros, aunque por el momento no representa peligro, ya que el magma se dirige hacia el Valle del Bove, una zona deshabitada capaz de contener grandes volúmenes de lava. El aviso de alerta para la aviación (VONA) del INGV se mantiene en su nivel más alto, el rojo, que indica peligros activos para las aeronaves por la emisión de cenizas.Consultado por la prensa local, el vulcanólogo Marco Viccaro explicó que el magma actual proviene de una fuente más profunda y con mayor carga de gases, y advirtió que el despertar del cráter Voragine podría tener efectos que se extiendan durante los próximos años.PUBLICIDAD