Venga, un juego ligerito para el verano, pasatiempo de playa: yo digo un nombre y tú me dices la primera palabra que te pase por la cabeza, sin pensar, rápido y espontáneo, lo primero que te venga. Por ejemplo, yo digo “Netanyahu” y tú dices… ¿Genocidio? O yo digo “Ferran Torres” y tú dices… ¿Gol? ¿Mundial? Se entiende el juego, es fácil, venga.

Yo digo “Trump” y tú dices… ¿Guerra? ¿Arancel? Yo digo Putin y tú dices… ¿Ucrania? Yo digo “Milei” y tú dices… ¿Motosierra? Yo digo “Pedro Sánchez” y tú dices… ¿Perro? ¿Begoña? ¿Hijo de puta (no te sientas mal, la rima facha ha calado en el subconsciente)? Yo digo “Feijóo” y tú dices… Yo digo “Felipe VI” y tú dices… Yo digo “Rosalía” y tú dices… Yo digo “Pérez Reverte” y tú dices… Podemos seguir dando nombres, y nos reiremos con las asociaciones de ideas automáticas que salen, y cómo la mayoría coincidimos en ellas, a veces al 100%.