En cuestión de extender derechos, de gestionar crisis o de ofrecer soluciones a los problemas del ciudadano medio, la derecha de este país no es lo más brillante que se haya visto. Ahora, cuando se trata de buscar excusas, el pozo de su imaginación es insondable (que se lo digan a Carlos Mazón). Pueden ofrecer una versión diferente cada vez que sale el sol, manteniendo a veces varias a la vez y siendo absurdamente incompatibles entre sí. Genios del realismo mágico. Y lo mejor: pueden exponerlas con absoluta tranquilidad y aprovechando para atacar al de enfrente. PublicidadLa última polémica la protagoniza Isabel Díaz Ayuso con la compra que su Gobierno hizo de un ático de lujo por 6,3 millones de euros sin que a día de hoy sepamos muy bien para qué.Este miércoles, por ejemplo, Ayuso ha dicho que no sabe nada y después desde el PP han dicho que Ayuso ya ha dado explicaciones. Lo dicho, ¿son unos auténticos maestros o no?Al final de todo el muerto le ha caído al consejero de Presidencia y su respuesta ha dado que hablar porque suena... a una nueva versión. Maravilla tras maravilla.PublicidadEn su comparecencia ante la prensa, Miguel Ángel García argumentó: "Lo que no se dice es que Madrid no tiene una residencia oficial para la presidenta, sí la tienen muchos presidentes autonómicos y la mitad de los ministros de este país". Así lo han interpretado en las redes sociales:PublicidadPublicidadPublicidadCuando El País desveló la millonaria adquisición, primero se dijo que iba a ser una "oficina temporal" de Isabel Díaz Ayuso, un plan imposible por el tipo de edificio y la normativa municipal. Después vendieron algo así como que era una operación normal de Planifica Madrid, lo cual tampoco es así. Y finalmente anunciaron que lo van a vender para destinar el dinero a los incendios, lo que tampoco es posible. Solo los dioses saben cuál será la siguiente versión.
Reacciones a la "nueva pirueta" del consejero de Presidencia de Ayuso sobre el ático: "Esta gente no le dice la verdad ni al médico"
En cuestión de extender derechos, de gestionar crisis o de ofrecer soluciones a los problemas del ciudadano medio, la derecha de este país no es lo más brillante que se haya visto.















