El verano que está pasando Isabel Díaz Ayuso no es el que probablemente esperaba. El escándalo del ático no se está diluyendo como la presidenta madrileña esperaría, y la presión social y mediática empieza a hacer mella.PublicidadAnte las preguntas de los periodistas por el ático, su puesta a la venta, la reforma que lo justificó y demás aristas del tema, la presidenta madrileña estalló y reprochó que se le preguntara sobre el tema.En un clásico movimiento de Ayuso, la presidenta madrileña apuntó, o quiso apuntar, hacia Sánchez nuevamente. "Cuando vuelvan mis adversarios de vacaciones, hablamos", espetó.El asunto es que se refirió a sus "adversarios". Por mucho que le guste creerse la jefa de la oposición al Gobierno y pasar por encima de Feijóo, sus adversarios son los líderes de las formaciones madrileñas y están trabajando, como por ejemplo presentando denuncias ante las inversiones inmobiliarias de su Ejecutivo.PublicidadEl nerviosismo de Ayuso no ha pasado desapercibido entre los tuiteros, que siguen sin caer en sus intentos de desviar la atención.PublicidadAyuso lo ha intentado de todas las formas posibles. Con medidas efectistas con los incendios, con acusaciones a Pedro Sánchez y hasta intentando silenciar a los periodistas. Pero no hay manera, la mancha del ático ahí sigue como el primer día.
Ayuso reprocha a los periodistas las preguntas por el ático y vuelve a desviar la atención: "Su adversario no es Sánchez, como le gusta hacer creer"
El verano que está pasando Isabel Díaz Ayuso no es el que probablemente esperaba.














