Primero comenzó con ataques a los medios de comunicación y críticas a una supuesta “campaña de desprestigio”. Ahora, Isabel Díaz Ayuso y su equipo se escudan en la reconstrucción tras los incendios en la Comunidad de Madrid para evitar hablar del elefante en la habitación: los nuevos escándalos que rodean a la presidenta después de que su gobierno comprase un ático de lujo para que la baronesa del PP lo utilizara como oficina temporal por unas supuestas obras en la Real Casa de Correos de Sol. Una compra posteriormente rectificada.
Ayuso tenía todo preparado el pasado miércoles 29 de julio en la habitual rueda de prensa tras el Consejo de Gobierno para explicar las medidas que está tomando su equipo después de uno de los peores fuegos que ha vivido la región en su historia. Sin embargo, la información publicada por El País sobre que la compra de una vivienda de 485 metros cuadrados en el distrito de Chamberí por parte del Ejecutivo autonómico salpicó su intervención.
La presidenta de la Comunidad de Madrid respondía así a las preguntas sobre la información publicada en prensa: “Yo lo que lamento es tener que estar gestionando una emergencia así y tener que estar defendiéndome de pretendidas campañas de desprestigio, que es lo que se ha buscado por el día y por la forma en la que se cuenta”. Ayuso, que no aclaró ni el coste de la operación ni por qué se escogió ese inmueble en concreto, muy próximo a la casa de su familia, aseguró que existe una “agencia que se dedica a estas cosas”, en alusión a Planifica Madrid. “No es mi casa, no es para mí, yo no he comprado nada”, aseguró ante la prensa.














