Este 12 de agosto se cumplen cinco años desde que la llamada 'Ley Rider' entró en vigor. La norma fue una iniciativa del Ministerio de Trabajo tras el 'boom' de las plataformas digitales de reparto de comida a domicilio, como Deliveroo, Glovo y Uber Etas, que inundaron el sector con falsos autónomos, como sancionó la Inspección de Trabajo y los tribunales. Un lustro después, la situación ha cambiado notablemente, recuerda la agencia EFE.
Ante el abuso generalizado de falsos autónomos, pese a las sanciones y sentencias que invalidaban este modelo, el departamento de Yolanda Díaz negoció esta legislación con los sindicatos y las patronales, para reforzar el carácter laboral de los repartidores de estas plataformas digitales, también denominados riders.
Tras años de multas, la aprobación de esta ley y la amenaza de cárcel a directivos, las grandes multinacionales abandonaron –y han anunciado que lo harán– el modelo de mensajeros autónomos. Colectivos como RidersxDerechos y los sindicatos advierten ahora de nuevas formas de precariedad, como el abuso de la subcontratación.
A continuación, se recoge una cronología con algunos de los hitos que precedieron y sucedieron a la 'Ley Rider':
Abril de 2017 – Más de cien repartidores de Deliveroo envían un burofax a la empresa para mejorar sus condiciones. Son los inicios de la organización de los mensajeros, que ya se popularizaban como riders.







