Un lustro después de la aprobación de esta normativa y de la histórica sentencia del Supremo, Uber Eats da la espalda a los autónomos y completa la renuncia del sector a este modelo

“Un joven que va en una bicicleta con una app en su móvil no es un emprendedor”, dijo Yolanda Díaz el 11 de mayo de 2021, en la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros en que se aprobó

ack-dtm="">la ley rider. La norma buscaba evitar que las empresas de reparto de comida pudieran operar con autónomos en vez de que con asalariados. Un lustro después, la única compañía que aún mantenía a los riders por cuenta propia, Uber Eats, ha anunciado que renuncia a este modelo y que los integrará en su red de subcontratas como asalariados.

A continuación sigue un repaso de cómo se ha llegado hasta esta decisión, en un sector en el centro de la conversación sobre los derechos laborales en los últimos años.

Hace 11 años, cuando España empezaba a recuperarse de la Gran Recesión, echa a andar el reparto de comida mediante riders autónomos en España. En 2015 llegaron el que ahora es el principal actor del mercado español, Glovo, y también una empresa internacional, Deliveroo. Uber Eats aterrizó en España en 2017. Just Eat entonces también operaba con autónomos.