La plataforma de reparto Glovo, propiedad del grupo Delivery Hero, calcula que ya ha legalizado la relación laboral con el 80% de sus repartidores en España (en torno a 5.000) que hasta ahora trabajaban como falsos autónomos y que prevé finalizar todo ese proceso a finales de este mes de junio. La compañía asume que ese proceso supondrá integrar los costes de esa plantilla (hasta ahora las comisiones que suponía su pago la asumían directamente los clientes) en su cuenta de resultados y que, derivado de los costes asociados, prevé que se encarezcan las comisiones de unos 4,5 euros a unos 6 euros. Pero su vicepresidente de Internacional de Glovo, Arnau Cortés, ha defendido este miércoles el modelo de falsos autónomos por motivos externos a la compañía: “Preferimos trabajar con autónomos porque el repartidor lo prefiere. Al final queremos que todas las partes estén contentas”.
La afirmación del ejecutivo se ha producido en la Ciutat de la Justicia de L’Hospitalet de Llobregat, donde se celebra la segunda jornada del juicio en el que Just Eat demanda a Glovo 295 millones de euros por un caso de competencia desleal. Su denuncia considera que la prolongación del uso de falsos autónomos ha impedido que jugaran con las mismas condiciones y vulnera las normas de competencia. Cortés ha dicho que, según conversaciones mantenidas con cadenas de restauración con las que trabaja, sus comisiones por pedido eran más altas que sus competidores y que ahora aspiran a situarlas en una franja de entre 5,12 euros y 6,38 euros.






