¿Cuántos fijos discontinuos sin trabajo hay a la espera de que su empresa vuelva a llamarles? ¿Y cuántas personas en esta situación están apuntadas en las oficinas de empleo, pero sin contar como parados? La respuesta debería ser sencilla: está en los registros de las comunidades autónomas. Pero el hecho es que no es así. Llevamos más de cuatro años sin obtener cifras coherentes y con enormes discrepancias en las estimaciones según la fuente elegida. Así, a finales de junio nos encontramos con que la cifra que se suele tomar como indicador, los 801.441 demandantes con relación laboral que publica el SEPE, quedaba reducida a 93.896 inscritos según el análisis de los microdatos de la Encuesta de Población Activa (EPA). Un agujero de más de 700.000 personas que revela hasta qué punto este tipo de contrato se ha convertido en un desafío para el análisis laboral.Hasta 2024 existía una referencia oficial, recogida en el anuario estadístico del Ministerio de Trabajo. Entonces se estimaba una media mensual de 687.884 fijos discontinuos inscritos, pero "excluidos del paro registrado". Esa cifra no se ha vuelto a actualizar, según el departamento, por criterios técnicos. Ante esta carencia, la métrica más utilizada por los medios y muchos analistas son los demandantes con relación laboral, una categoría en la que se incluye a los fijos discontinuos que se apuntan al paro mientras aguardan al llamamiento. Aunque esta métrica no responde a tres preguntas clave: cuántos son realmente fijos discontinuos; cuántos lo son, pero sí están trabajando y simplemente renuevan la demanda; y cuántos son, de verdad, personas que han pasado a la inactividad.