¿Cuántos fijos discontinuos sin trabajo hay a la espera de que su empresa vuelva a llamarles? ¿Y cuántas personas en esta situación están apuntadas en las oficinas de empleo, pero sin contar como parados? La respuesta debería ser sencilla: está en los registros de las comunidades autónomas. Pero el hecho es que no es así. Llevamos más de cuatro años sin obtener cifras coherentes y con enormes discrepancias en las estimaciones según la fuente elegida. Así, a finales de junio nos encontramos con que la cifra que se suele tomar como indicador, los 801.441 demandantes con relación laboral que publica el SEPE, quedaba reducida a 93.896 inscritos según el análisis de los microdatos de la Encuesta de Población Activa (EPA). Un agujero de más de 700.