Editorial
EXPANSI�N
Actualizado 6
AGO.
2026 - 09:23Oficina de empleo.Foto: Jes�s Hell�n.Europa Press.M�s all� del an�malo incremento del paro experimentado en julio, el mayor en 18 a�os, por efecto de la regularizaci�n de inmigrantes, convendr�a ahondar en los motivos que hacen que Espa�a sea el segundo pa�s europeo con una mayor tasa de desempleo y que acumule el 19% de todos los parados de la UE y el 23% de todos los de la eurozona.El empleo se ha incrementado de forma notable en los �ltimos a�os —hasta alcanzar los 22,7 millones de ocupados en el segundo trimestre de 2026— en un contexto de fuerte crecimiento de la econom�a. Mientras, el paro se ha reducido (la tasa se situ� por debajo del 10% en el segundo trimestre) pero ha mostrado resistencia a disminuir en proporcional medida.Son varios los frenos que encuentra la bolsa de inscritos al Servicio P�blico de Empleo (SEPE) para reducir su tama�o. Hay que atender tanto a la composici�n demogr�fica como al marco regulatorio.De los 2,49 millones de parados registrados por el INE en el segundo trimestre de 2026, 892.500 son considerados de larga duraci�n por llevar m�s de un a�o en b�squeda de empleo (el 35% del total). Entre ellos, un 44% tiene m�s de 50 a�os. Aqu� aparece un primer reto por la complejidad del retorno al mercado laboral tras periodos largos en el desempleo.En muchos casos, se trata de personas que, una vez abandonan sectores tradicionales de la econom�a, especialmente servicios, pueden tener dificultades para cumplir con los perfiles demandados por las empresas, ya sean nuevas profesiones u oficios que requieren capacidades t�cnicas. Se ven afectados por el edadismo y por un deficiente reciclaje formativo. A este fallo de los servicios p�blicos de empleo, acompa�ado de su escaso �xito en la recolocaci�n de trabajadores, se puede sumar un desincentivo para la b�squeda activa de empleo.El Banco de Espa�a ya ha sugerido que el esquema de subsidios para mayores de 52 a�os supone, de facto, una pasarela de tr�nsito hacia la jubilaci�n para los desempleados de mayor edad, siendo necesarios incentivos que favorezcan su empleabilidad. Abordar todas estas cuestiones implicar�a la toma de decisiones con altura de miras y grandes consensos, que impliquen tanto a los partidos pol�ticos como a los agentes sociales.Todo lo contrario de lo que ofrece hoy el Ejecutivo, con grandes complicaciones para llegar a acuerdos tanto en el plano pol�tico como en el di�logo social, donde los puentes con las patronales se han roto en varias ocasiones.Opini�n









