Uno de los restaurantes contempor�neos m�s singulares que cuenta con un men� de cincuenta bocados y convierte la cena en una experiencia sorprendente, bajo el chef dan�s Rasmus Munk.No hay letrero, ni una entrada convencional, que permitan imaginar que detr�s de esa puerta de bronce, en un antiguo almac�n de telones del Royal Danish Theatre en el distrito de Refshale�en, en Copenhague, se encuentra uno de los restaurantes m�s singulares del mundo. Es el acceso directo a Alchemist, el espacio de Rasmus Munk posicionado como el quinto mejor del mundo en la edici�n 2025 de The World's 50 Best Restaurants, lista en la que se estren� en 2021. Solo al atravesar esa puerta -obra de la artista danesa Maria Rubinke-, el cliente empieza a entender que aqu� cenar significa algo muy diferente a sentarse a una mesa y esperar a que llegue un men� degustaci�n basado en platos creativos.Alchemist es una de las mesas m�s sui generis e imponentes del fine dining global. Premiado en 2024 y 2025 como mejor cocinero del mundo seg�n The Best Chef Awards, Munk arranc� su proyecto en solitario en un peque�o espacio en el centro de Copenhague, hasta que Lars Seier Christensen, uno de los empresarios m�s conocidos de Dinamarca, le ofreci� ser su socio y apoyarle como inversor para avanzar con Alchemist. Rasmus Munk, chef y copropietario de Alchemist.Eso dio pie a la mudanza a un espacio de 2.200 metros cuadrados en Refshale�en, donde el joven chef pudo dar rienda suelta a su estilo de "cocina hol�stica". As� lo llama el chef, a quien acompa�a su pareja, Lykke Metzger, general manager y responsable del modelo de hospitalidad que es esencial para redondear el concepto de Alchemist.Ferran Adri� lo defini� en 2024 como "el restaurante m�s hot del mundo". El precio de la experiencia es de 750 euros, al cambio, cifra que puede elevarse hasta m�s de dos mil euros en funci�n del maridaje elegido. El cliente compra un t�cket equivalente al men� al hacer la reserva, de modo que las entradas para Alchemist se ponen a la venta aproximadamente cada tres meses, cubriendo un periodo de los siguientes dos o tres. "Por lo general, hay una gran demanda de mesas peque�as, por lo que puede resultar m�s f�cil encontrar disponibilidad para grupos m�s grandes", advierten en el restaurante, sin m�s opci�n ahora mismo que apuntarse en su lista de espera.Puerta de bronce que da acceso a Alchemist.Impresiones, no platosPara comensal, la experiencia comienza en un peque�o lobby, donde el cliente aguarda antes de entrar en la primera etapa de un recorrido compuesto por unas cincuenta impresiones. Aunque la mayor�a son bocados o platos, no hay que olvidar que en Alchemist la comida es solo una parte de una experiencia que combina gastronom�a, tecnolog�a, m�sica, proyecciones audiovisuales, arte y mensajes sociales. Adem�s, hay una se�a de identidad clara: la duraci�n de la cena, que puede prolongarse hasta siete horas.La primera sorpresa es rotunda y llega nada m�s comenzar: el cliente entra en una peque�a sala donde una proyecci�n audiovisual recibe a los comensales con personajes hist�ricos a los que el equipo multidisciplinar del restaurante pone el rostro del propio cliente mediante inteligencia artificial. Ese montaje tecnol�gico se prepara previamente si es que Alchemist tiene una foto del comensal y, si no, se hace � la minute, al retratarle de manera disimulada nada m�s atravesar la puerta de bronce.Proyecci�n audiovisual con personajes hist�ricos que asumen el rostro de los comensales.Planteada en varias actos, la experiencia contin�a cuando se sube un tel�n que separa la sala de la primera proyecci�n de la siguiente estancia; el equipo de sala aguarda, sonriente, en un espacio que funciona como bar o lounge, con mesas bajas, barra central y vistas a trav�s de una cristalera a la cocina de investigaci�n de Alchemist. De all� empieza a salir a buen ritmo una sucesi�n de snacks que podr�a constituir por s� misma el men� de un restaurante.Pero es solo su primera parte, con bocados deliciosos como una versi�n del bikinique homenajea al cl�sico creado por Carles Abellan en Tapas 24, una Tortilla perfectay el Space Bread, una de las texturas desarrolladas para soportar la ingravidez por el equipo del espacio dan�s dentro de un proyecto de crear un men� para un viaje espacial -en colaboraci�n con un investigador del MIT y el laboratorio de alimentos de la NASA-.El recorrido contin�a: el cliente sube unas escaleras, atraviesa una bodega acristalada y llega al coraz�n de Alchemist: una sala bajo una enorme c�pula de dieciocho metros de di�metro fabricada con doscientas toneladas de aluminio. Bajo ese domo planetario, se desarrolla la mayor parte de la experiencia gastron�mica, con platos llegados de la cocina central y acompa�ados, en muchos casos, de proyecciones que provocan cambios de luz en el espacio y a�aden mensajes para hacer reflexionar al comensal. Algunos de los platos emblem�ticos de Alchemist.Se suceden platos que, en realidad, esconden muchas capas -sabor, creatividad, t�cnica, mensaje...-, como Beso con lengua, Andy Warhol, Burnout Chicken o 1984 -plato emblem�tico que aparenta ser un ojo y cuyo nombre remite a la novela de George Orwell y a la idea de una sociedad vigilada por el Gran Hermano-.Sala de juegos�D�nde termina el plato y d�nde empieza el espect�culo? Claramente, el equipo de Alchemist no busca solo sorprender por lo que se come, sino provocar una reacci�n en quien lo est� comiendo.Cuando termina el men� bajo la c�pula, el comensal es conducido a una peque�a sala de juegos que ha ido cambiando con el tiempo: en el pasado fue parque de bolas, mientras ahora, en una suerte de terapia creativa, invita a pintar las paredes con pinturas comestibles de colores.Desde all� se atraviesa la cocina y un ascensor conduce a la �ltima planta, donde llega el momento de la sobremesa, cuando ya se han cumplido seguro seis horas desde la llegada a Alchemist; es tiempo de relax y es el cliente quien marca la duraci�n de esta postcena. �Lo �ltimo? Bajar en ascensor hasta la planta baja para aterrizar en la realidad desde esta casi nave espacial.AlchemistChef: Rasmus Munk.Dirección: Refshalevej, 173C. Copenhague.Web: https://alchemist.dk/Precio del menú: 750 euros.Antelación para reservar: 3 meses.
Un men� de siete horas en Alchemist
No hay letrero, ni una entrada convencional, que permitan imaginar que detr�s de esa puerta de bronce, en un antiguo almac�n de telones del Royal Danish Theatre en el distrito de...






