Pedro Poza Maupain Aarhus (Dinamarca)Actualizado Lunes,

agosto

22:46La primera ministra de Dinamarca, Mette Frederiksen, ha elegido claramente bando en la pugna que Giorgia Meloni, primera ministra italiana, mantiene con el presidente espa�ol, Pedro S�nchez, tras la entrada a Ceuta de 72.000 migrantes irregulares desde Marruecos. Ambas mandatarias firmaron ayer un comunicado donde rechazan �la inmigraci�n descontrolada�, piden �centros de repatriaci�n en terceros pa�ses� y defienden �los valores cristianos sobre los que se fundamenta Europa�.No supone ninguna sorpresa, por mucho que Frederiksen sea socialdem�crata, correligionaria en teor�a de S�nchez, que la jefa del Gobierno dan�s elija a Meloni, con quien, aparte de tener gran sinton�a personal, comparte una visi�n sobre la inmigraci�n. A lo largo del tiempo, la primera ministra ha discrepado de S�nchez en todo un abanico de pol�ticas: extranjer�a, disuasi�n nuclear, gasto en defensa e incluso reparto de los fondos de la UE tras la pandemia.Esta �ltima cuesti�n, precisamente, fue la que comenz� a poner de relieve sus diferencias con el l�der del PSOE. Frederiksen destac� como uno de los dirigentes de la UE m�s reacios a conceder las ayudas que S�nchez solicit� en Bruselas para contrarrestar la crisis econ�mica causada por el covid. Suya fue una de las declaraciones m�s contundentes de aquellos d�as. �Debemos destinar fondos a los pa�ses m�s afectados, pero identificar solidaridad con deuda com�n es una premisa incorrecta. Queremos ser solidarios, pero no pagar las deudas ajenas�, manifest� en abril de 2020.Durante su mandato, iniciado en 2019, Frederiksen ha convertido a los socialdem�cratas en un partido inequ�vocamente cr�tico con la inmigraci�n, mucho m�s cercano a la l�nea de Meloni que a la de S�nchez. Hasta el punto de considerar que sus estrictas pol�ticas de extranjer�a son una l�nea roja innegociable a la hora de formar Gobierno.Pide defender �la herencia cultural cristiana de Europa�Frederiksen lidera actualmente una coalici�n cuatripartita con los socialistas (un partido ligeramente m�s izquierdista que los socialdem�cratas), los moderados (centroderecha) y los social-liberales (centro-izquierda). Condici�n imprescindible para entrar en el Ejecutivo era que todas las formaciones aceptaran la pol�tica migratoria de la primera ministra.En el comunicado con Meloni, en plena confrontaci�n de la dirigente italiana con S�nchez, Frederiksen deja muy claro su posicionamiento: �No vamos a aceptar una migraci�n incontrolada hacia Europa. Y nos hemos puesto al frente de una pol�tica de extranjer�a firme. Tanto en casa como en Europa. Nadie puede negar que la migraci�n ilegal ha tenido consecuencias negativas para nuestras sociedades. Aumento de la delincuencia, presi�n sobre nuestro estado de bienestar y debilitamiento de la confianza de la poblaci�n. Es especialmente preocupante cuando los migrantes ilegales, que no tienen derecho a estar en nuestros pa�ses, cometen delitos graves, trafican con drogas o llevan a cabo agresiones sexuales�.Ahora, adem�s, Frederiksen, que ya proclam� su entusiasmo por la Casa Real de Dinamarca -algo inusual entre los l�deres socialdem�cratas-, dice defender tambi�n los valores cristianos. �Reconocemos la herencia cultural cristiana de Europa y deseamos protegerla�, escribe junto a Meloni. �Esperamos que las personas que vienen a nuestros pa�ses y desean hacer de Europa su hogar respeten los valores europeos y no nos impongan una forma de vida que no deseamos�.La prensa danesa, esc�ptica con la versi�n que dio S�nchez de CeutaLas dos mandatarias fueron ya las impulsoras de la carta conjunta firmada por 22 l�deres de la UE el pasado d�a 1 en que, tras lo sucedido en Ceuta, se exig�a responsabilidad al Gobierno espa�ol. �Es absolutamente crucial que tengamos el control de las fronteras de Europa�, rezaba el texto. �La presi�n que estamos viendo en las fronteras exteriores de la UE exige una respuesta inmediata y contundente. En primer lugar, de Espa�a y Marruecos. Pero todos los pa�ses de la UE deben permanecer unidos en torno a la seguridad y la protecci�n de nuestras sociedades�.Espa�a no es un pa�s que suscite excesiva atenci�n en Dinamarca, pero la invasi�n fue portada en todos los medios daneses. Desde entonces, la t�nica general, independientemente de las l�neas editoriales, ha reflejado un notable escepticismo hacia la versi�n de los hechos presentada por S�nchez y sus ministros. Tanto respecto al papel jugado por las mafias dedicadas al tr�fico de personas, debido a la falta de pruebas, como respecto a la expulsi�n de casi todos los llegados en el d�a del asalto fronterizo, dado que resulta evidente que varios millares permanecen en Ceuta.Los titulares de prensa, en cualquier caso, han sido bastante m�s llamativos que de costumbre. �Ceuta estalla: 'Pedro S�nchez es un hijo de puta y el mayor traidor del mundo'", fue el que, citando a un manifestante, encabezaba un reportaje en Ceuta del enviado de Berlingske, uno de los principales diarios de Dinamarca.