Cremosa por dentro, suave por fuera y con ese inconfundible sello italiano que enamora a primera vista, la burrata se ha consolidado como el capricho estival por excelencia. Cuando aprieta el calor, este queso fresco con la apariencia exterior de la mozzarella, pero relleno de cremosa stracciatella, no solo aporta un contraste irresistible de texturas, sino que eleva cualquier preparación sencilla a otra categoría.

Este lácteo es todo manjar, un ingrediente versátil que combina de maravilla tanto con frutas dulces como con vegetales asados y aderezos potentes. Te proponemos a continuación cinco maneras distintas de combinarla con otros ingredientes veraniegos:

Ensalada de tomate, burrata y pesto

La combinación del tomate jugoso con la cremosidad de la burrata y la intensidad del pesto casero es una apuesta segura para los días calurosos. Además, incluye un truco visual con el que te convertirás en un anfitrión de lujo: servir el pesto dentro de una jeringuilla gastronómica para inyectarlo en directo en el corazón del queso justo antes de hincarle el diente. Toma nota de los siguientes ingredientes para cuatro comensales:

Para la base de la ensalada: