Misantrop�asLas democracias m�s avanzadas siguen siendo las protestantes y nosotros tendemos al sultanatoPedro S�nchez, en una videoconferencia sobre la crisis de Ceuta.EfeActualizado S�bado,

agosto

23:13Audio generado con IANo hay mal que por bien no venga: la crisis de Ceuta ha permitido al Gobierno de S�nchez mantener fuera de campo los indultos concedidos al ex alcalde socialista de Linares o la ex consejera catalana Laura Borr�s. �Tiran�a de la actualidad! Tampoco le ha venido mal a Isabel Ayuso, quien parece haber renunciado a explicar de manera coherente la adquisici�n del famoso �tico. Por m�s que insista el oficialismo, son cosas bien distintas: mientras que Ayuso no ha perpetrado un crimen sino cometido un grave error, los indultos nos aproximan a esos Estados Unidos donde su concesi�n es potestad del presidente y se los usa para el imp�dico pago de favores pol�ticos; nuestra democracia representativa, pues, se sigue presidencializando.Por eso llama justamente la atenci�n que nuestro presidencial presidente haya decidido dar inicio a sus largas vacaciones cuando el episodio ceut� est� lejos de haberse cerrado; miles de inmigrantes contin�an sin localizar y persiste la fricci�n con algunos socios europeos. Ni corto ni perezoso, S�nchez prefiri� compartir una playlist veraniega a trav�s de TikTok: polarizando que es gerundio. Es verdad que ha salido encabezando una reuni�n online; como si fuera un tr�mite. Pero lo interesante del caso es que el madrile�o renuncia a la imagen del estadista responsable que se remanga ante una crisis, una actitud que en los viejos tiempos -hasta ayer mismo- costaban votos a cualquier dirigente democr�tico. S�nchez, en cambio, conf�a en su electorado: bien lo conoce.�Qu� hemos hecho para merecer esto? Arcadi Espada ha meditado sobre la relaci�n entre calor y violencia; la fil�sofa Jahel Queralt me manda un paper que acredita menor rendimiento cognitivo en las oficinas sin climatizar. Ahora bien: Montesquieu ya sosten�a que los climas c�lidos propician sumisi�n pol�tica e imperios desp�ticos. Y pon�a el ejemplo de esas tribus germ�nicas que tras venir a Espa�a -migrantes avant la lettre- adulteraron sus leyes, adapt�ndolas al nuevo entorno y facilitando con ello el dominio �rabe posterior. Impresas en 1735, tales extravagancias han sido ya desacreditadas: el clima no es destino y ah� est�n Phoenix o Singapur para demostrarlo. Sin embargo, las democracias m�s avanzadas siguen siendo las protestantes y nosotros tendemos al sultanato. Y uno se pregunta si el famoso esp�ritu que Weber identific� como clave del desarrollo capitalista no va a terminar siendo un abrigo de lana. La conclusi�n es obvia: urge que instalemos un buen aire acondicionado.