A lo largo de toda una vida laboral, son muchas las situaciones que un trabajador puede experimentar en la misma. Muchas de estas pueden interferir ineludiblemente en el rendimiento que se muestra a la hora de realizar las diferentes funciones que se establecen en cada puesto de trabajo. En este sentido, algunas de ellas se presentan como obstáculos a tener en cuenta para su adecuada puesta en práctica. Desde lesiones hasta diferentes condiciones de salud son objeto de solicitud de la prestación de incapacidad permanente. En esta, el empleado en cuestión será valorado por un tribunal médico para conocer los efectos de sus incidencias físicas y psicológicas, además de las consecuencias que tiene a la hora de desempeñar sus tareas profesionales. TE PUEDE INTERESAR En este contexto, son múltiples los ciudadanos que, ante la negativa del Instituto Nacional de la Seguridad Social sobre su concesión, deciden recurrir a la vía judicial para luchar su causa. Si bien la mayoría de ejemplos disponen de largos procesos para su resolución, algunos de ellos adquieren una naturaleza muy influyente para el resto de trabajadores. Es el caso de la sentencia que obtuvo Marcial, un camarero que obtuvo la incapacidad permanente en el año 2017. Precedente para los trabajadores En primer lugar, dicho trabajador recurrió a la mencionada prestación al sufrir los síntomas derivados de una importante fatiga crónica en su puesto de trabajo. Sin embargo, el tribunal médico encargado de valorar la situación denegó su solicitud al no encontrar su condición como motivo suficiente para llevar el trámite hacia adelante. TE PUEDE INTERESAR Ante dicha respuesta, Marcial inició una demanda contra la Seguridad Social en la que, además de la enfermedad que describía en los primeros compases, alegó sufrir de una pérdida de audición severa debido al padecimiento de hipoacusia. Ambos cuadros combinados, sumados a una importante fibromialgia y un trastorno adaptivo mixto, supusieron temas centrales en su proceso, que fue denegado por la sentencia judicial. Sin embargo, el camarero interpuso un recurso ante la misma que se tradujo en el reconocimiento del tribunal de su situación incapacitante. "Estimamos parcialmente la demanda y declaramos al trabajador en situación de incapacidad permanente total en su profesión habitual de camarero, con derecho a la pensión vitalicia del 55% de la base reguladora mensual de 1.130,41 euros al mes”. Así lo dicta una sentencia que sirvió de precedente para muchos trabajadores en España en similares circunstancias. De esta manera, son muchos los usuarios en España que emplean estos ejemplos del pasado para reforzar sus argumentos a la hora de involucrarse en esta serie de procesos, de manera que su resolución sea favorable para el mismo. A lo largo de toda una vida laboral, son muchas las situaciones que un trabajador puede experimentar en la misma. Muchas de estas pueden interferir ineludiblemente en el rendimiento que se muestra a la hora de realizar las diferentes funciones que se establecen en cada puesto de trabajo. En este sentido, algunas de ellas se presentan como obstáculos a tener en cuenta para su adecuada puesta en práctica.
La Seguridad Social, sobre Marcial, un camarero con fatiga crónica y problemas de audición: "Declaramos al trabajador en situación de incapacidad permanente total"
Dicho caso supuso un importante precedente en España a la hora de tramitar la prestación de manera exitosa.








